Diario vivir, Razón y Orden (10)
Algunas veces el emplazamiento armónico del ser, se da con una sola
palabra, o con una sola acción. MJ
Estamos algunas veces tan remotos de la atención
necesaria para fijarnos de cómo es que se dignifica el crecimiento del alma
humana, que no logramos el resonar acertado en nosotros mismos del sentido de
algunas palabras, a veces una sola acción nos hace la diferencia. El talante más
profundo del alma solo espera ser despertado, habría que decir tambien,
respetado. Los caminos que propone la vida en la postmodernidad no son tan claros
como quisiéramos. Nos ha ganado la partida el relativismo.
Dios nos permite algunas veces crecer sin mayor ahínco y
¡ahí nos vamos! y si estamos atentos logramos la dimensión anímica y la gracia necesaria,
al percibir algunas palabras y así poder hacerlas más vitales en nosotros.
La cultura de hoy se ha despegado en mucho de los ámbitos
internos del ser. Podríamos decir que el alma va por un lado y el ego se roba
la otra parte en un actuar mundano que desgasta. Si solo lo que reluce va
teniendo sentido, hay deshallo. Los caminos del interior del ser, se nublan.
Cada quien solo quiere su verdad y las verdades andan como solitarias y
se pierde la verdadera empatía.
Junto a mi taza de café matutino, leo el cuaderno que me
está tocando revisar. En lo profundo de mi corazón agradezco tras cada trago del
matinal líquido, como se me ha permitido prácticamente sin pedirlo, releer,
volver el camino. No es fácil compartir lo personal del ser, en mi caso ocuparme
de tal tarea de revisión me ha dado un nuevo sentido.
La imaginación insólita… por momentos con medida inasible, escribí. Tenemos
a veces lapsos mentales como inciertos, porque más que imaginar creativamente
para resolver y que los asuntos no se sientan superpuestos, se nos escapa la
cordura, de pronto se ve rebasada. Es justo darnos cuenta de que la imaginación
nunca es la loca de la casa (como solemos escuchar) sí, hay que saberla llevar
y conducir. Nos puede dar mucha más sensatez.
Tolkien lo dijo claramente: es la imaginación la que enseña,
la que nos puede dar un grado más coherente de realidad, amplía la mente. (Paraf.).
Por estos días escribí mucho de lo que podía percibir del
sentido de cómo se ha manejado el comercialismo en el mundo: en nuestros días
la calidad de las mercancías, así como en los trabajos en general a cuando
nuestros padres fueron niños, ya son otra cosa. Se nos quiere consumistas. ¡Listo!,
si consumimos, ya vivimos. Cuando niña, en casa se decía el freezer,
(así se llamaba al congelador) y estaba ahí desde los primeros años de
matrimonio de mis padres. Duró hasta que
ambos partieron de este mundo. Esas cosas ya no se ven. El embate del
comercialismo es muy duro, todo tiene que cambiarse, reponerse y no porque uno
lo prefiera así, es lo que manda el mundo actual. Los de nuestra generación no
nacimos con la televisión a colores, eso llegó previo a la adolescencia y en la
casa paterna duró años, y nunca hubo más asunto que arreglarla en pequeñeces.
En la actualidad, la de casa ya se está deteriorando y solo tiene pocos años,
es un hecho que habrá una nueva. Y así con todo. Me preocupa en donde quedamos
como seres humanos llevados y traídos por tanto comercio, y los aparatos
electrónicos desechados haciendo del mundo un caos de basura.
Las esencias absolutas dentro de los modos de vivir ya
pasaron a segundos planos. Con manifestaciones culturales diversas, nos plantean
el valor de la diversidad. ¿Por qué lo
diverso ha de ser mejor? Tal vez porque llama más la atención que lo
perecedero. Si se está cumpliendo a cabalidad el úselo y tírelo, creo
que en cuanto al sentido de lo humano se permea hasta en los ámbitos de las
relaciones. Nos puede afectar hasta cómo
percibimos a las personas en su paso por este mundo. Nacer, crecer,
relacionarse y morir, como si esa fuera una encomienda completa, cerrada. En
realidad, lleva mucho de trastocado cuando lo anímico brilla por su ausencia, la
formalidad ha pasado de moda.
¿Qué significa decir que, sigo mis designios?
Creo en verdad que a veces es lo mismo que dejarnos
llevar por la corriente ¡Cuidado! no vaya a ser ésta muy hueca y acabemos en un
agujero negro.
Estuve dando vueltas en mi cabeza a estos temas y
releyendo a García Márquez. Es interesante cómo se le ocurrió el tituló de su
novela emblema, -100 (cien) años de soledad- esto nos aclara que somos clánicos,
que hay cosas que no podemos obviar y soltar, aun sintiendo que dentro de
nuestro clan personal los momentos de soledad puede que llevan más de 100 años
a cuestas en el grupo y dentro de una sola familia, y, aun así, no saber qué
hacer para aclarar quiénes somos.
La consanguinidad
ampliada es un cantar nada fácil. Todos la tenemos dentro y a veces nos damos
cuenta que no fluye la sangre parental con tanta dignidad. En lo posible, creo
que es bueno saber qué es lo que nos significa a cada uno de nosotros eso de la
larga parentela, cuando se da bien es bienvenida la convivencia. De otra manera
profundizar en el núcleo pequeño que nos es más acorde, para que tome valor
relevante, y es ahí mismo donde está la respuesta para no caer en relativismos.
Es una realidad que
ya con la información y formación de los jóvenes actuales, no se tiene que
coincidir en el pensar, y eso puede enriquecer al grupo en vez de desunirlo.
No se puede vivir retando a la realidad. Los retos
personales son harina de un costal que enriquece a todos y cuando los asentamos
con cordialidad en la realidad que nos ha tocado vivir, podemos decir con
claridad como Cristina Pacheco ha dicho: Aquí nos tocó vivir, y yo
añadiría: así nos tocó vivir. Las sorpresas agradables hay que
percibirlas y van dando paso a que la vida sea mejor compartida. Todos creemos
que el vecino tal vez tenga una vida inmejorable y mucho mejor llevada que la
nuestra. Todos llevan sus luchitas personales, no lo olvidemos, cada ser
lleva sus propias cargas y dignidades, cada quien pone sus dosis de imaginación
y de propuesta de vida digna para acallar ignorancias, dignificar.
Todo lo emotivo, es capaz de ser parte muy positiva con
una vida del día a día bien llevada. ¿Qué significa esto?, más que nada siempre
estar pendientes de lo que pensamos y que se asiente en lo realista. Claro que
nos interesa mucho saber a qué nos referimos cuando de pronto queremos tener
claro que es eso de que la vida se lleve con bien, y esa respuesta casi
siempre se da más clara cuando sorteamos algún inconveniente, cuando se nos
mueve el confort y aunque parezca difícil por momentos, ahí es el camino. Es la
razón la que se hace vida. Pasar a nuevas etapas sintiendo que nos fortalecemos
por dentro es un reto incuestionable.
Ni yendo a bailar a Chalma, es un dicho que aprendí en la CDMX, cuando estuve un
tiempo viviendo ahí, se utiliza mucho en el centro del país, para decir que
algo se percibe difícil de lograr. Es muy claro cuando nos lo aplicamos a
nosotros mismos para tener lucidez y no desdeñar lo que vivimos, tambien saber
decir no, si es necesario.
Hay recovecos en la vida. Los de la vida diaria son los
que más nos retan. Ahí mismo es donde la imaginación podría hacer la parte
creativa, llevándonos a más realidad.
Cuando nos topamos
con desempeños mediocres a nuestro alrededor, es la paciencia la que cuenta.
Esa manera de resolver con la ley del menor esfuerzo está a la orden.
Solía yo hacer bilis al respecto, ahora asumo, observo, y si veo posibilidad,
comento. Una sola palabra puede hacer diferencias.
Caras vemos, corazones no sabemos. No porque veamos muerto de risa al amigo, vamos a creer que
todo tiempo se vive en esos seres joviales, como miel sobre hojuelas.
Asir con confianza lo que nos toca para que la vida de buenos frutos.
Lo que llega como un recoveco, es algo que no aglutina
las más de las veces el sentido de lo que creímos, y sí es posible hay que
hacer retoques en las acciones. Así se hace en una pintura, cuando más parece
lista, notamos faltantes. Eso mismo es ser imaginativos, dar la parte que ha
quedado hueca si así lo consideramos. ¿Llevábamos acierto y de pronto se
trastocó el camino? ¡qué bueno! Ser
lúcidos, de eso se trata. Cambiar de opinión siempre que la realidad sea clara.
Cuando no se respetan horarios y se cree que es actitud inteligente responder
al ahí se va, es cuando más atentos habremos de estar. Todos somos vulnerables,
somos seres asentados en realidades que tal vez otros construyeron y eso es
bueno.
En una ocasión tuve una experiencia, asentada en estos
días que reviso. Me marcó. Alguna pregunta muy puntual le hice al médico en
consulta de rutina, y lo que me respondió fue: Yo no tengo una bola de cristal.
Sentí que me estaba dando el avión. Me pareció acertado que él mismo recapacitó
cuando vio mi cara de asombro, y suavizó el asunto proponiendo algunas opciones
para la dolencia tratada.
Claro que hay de
modos a modos, en una ocasión un galeno decidió contarme todos los viajes que
había logrado en el año, porque hay seres que solo viajan para contarla.
Yo comprendo muy bien a quien le gusta conversar, esa es mi debilidad en la
vida, mas creo que es bueno elegir los temas y saber en donde compartirlos.
Sí existen momentos difíciles y no hay porque agobiarnos
de más. Nunca creer que, porque alguien solucionó de tal o cual manera, ahí nos
vamos nosotros con lo mismo como hilo de media. Hay que tener en claro el dicho de no meternos
en camiseta de once varas, pero menos en soluciones que no son nuestras, o
lo que es lo mismo: atentos a lo puntual. Mucho más en esos rubros que nos traen cambios
drásticos que no esperábamos. Es ahí en donde entra el poder tomar todo el
bagaje de lo aprendido y ponerlo en práctica, sacar los valores de imaginar,
proponer. Solo nosotros mismos somos los mejores amigos de nosotros
mismos, valga la redundancia, ante oleaje fuerte, solo nosotros podremos
enderezar el barco.
Había yo venido leyendo libros que enfatizaban
de más en la imaginación el asunto tan postmoderno de estar solo en el aquí
y en el ahora. Luego me di cuenta que fuerte es esa trampa. Las expresiones
que se fueron acuñando con el devenir de los tiempos para quienes queríamos
fortalecer la vida interior y tener una vida de espiritualidad genuina, a veces
no llevan realismo en lo absoluto. Cuidar las frases que se acuñan como unto
de la magdalena, que solo confunden el camino de la verdad. De eso
está plagada la red.
Caminar, lo de uno mismo
Que se convierte, en vivir.
El camino, de sí mismo,
El camino de los demás.
El derrotero que lleva a la luz,
Que ilumina el sendero.
Formato de vida,
Con total ventura.
Sin fragmento que sea duda,
Si la hay, abrir la imaginación.
¿Qué se cree?
El creer la fuerza viva, de la verdad absoluta,
Tan solo eso que sí es.
Atentos a la luz,
Aunque la sombra llegue.
La perdiz, va yendo
Y el bosque se engalana.
Por el matorral se escucha,
Un canto cierto.
Es el viento el que libera las verdades de natura.
Ala de pájaro vivaz, hueco de Dios,
Sortear el camino.
Volver a los senderos proclives,
Impiedad.
Volar, solamente cuando se es Uno. MJ. (Continuará).
No hay comentarios:
Publicar un comentario