miércoles, 21 de enero de 2026

 

Edificar, el día a día. (5)

                                                Vivir significa, nacer poco a poco.

                                                ¡Sería demasiado fácil que tomemos prestadas almas ya completas!

Piloto de Guerra.

Antoine de Saint-Exupery.

                                       En cursos de espiritualidad que tomé en épocas pasadas, se habló de que las almas pueden llegar a la tierra como con vivencias adosadas a su ser, es decir encarnar en los cuerpos humanos algunas veces siendo almas nuevas o jóvenes o almas viejas que ya habrían pasado por la tierra antes. De entrada, esto se adjunta con el pensamiento de reencarnar, que no todos asimilamos de la misma manera o forma, ni siempre es tan fácil como parece el entendimiento del alma. Tal vez tambien pueda referirse a que de pronto hay almas que son más propensas a las neurastenias (¿?) o que las mentes aun sin tener enfermedad alguna, se trastocan por ser mal conducidas. En lo personal me han llamado la atención esos temas sin profundizar mayormente en ellos. Es cuando pienso cuánto me hubiera gustado estudiar Psicología, asunto que puso tan neurasténico a mi padre cuando lo externé en la juventud en casa, que, si su naturaleza era de poco hablar, en ese momento que lo expresó ¡sí que habló!, Y me dijo: -Para nada, ni se te ocurra meterte en esas camisetas de once varas, esos caminos no son para ti-. Se cerró la puerta. En verdad tenía yo mucho respeto por lo que mi progenitor decía, tenía fe en él, pero si me quedé con ese pendiente, de conocer mejor los caminos y entretelones de la conducta. Uno mismo puede leer los temas que son de interés personal, aun sin estudiar la licenciatura. Las lecturas elegidas fueron llegando, exacto como hacemos en función a todo en lo que nos interesamos y que no forma parte total de nuestra vocación.  Comento lo de las almas clasificadas, porque es algo que viví con personas que lo comprendieron en primera instancia, a mí me ha costado más reflexión. En lo personal me ha llevado tiempo comprender ese tipo de aseveraciones, aunque para nada las descarto.

 Sí puedo entender que cada ser venga a la tierra con un bagaje ya compuesto por toda una propuesta de sentido interior, que conduce lo anímico con los años. Es por eso mismo que con toda naturalidad a veces escuchamos decir a algunas personas refiriéndose a algún humano, clasificándolo como con un alma de tal o cual tipo. No necesariamente se refiere, creo yo, a que actúe como una persona diferente, pero sí con características plenamente identificables. Es bueno profundizar en temas que no nos son tan claros, y resulta interesante y más si se hace desde las miras muy personales. Me encanta saber de la religión que profeso que es la católica, y más que nada en compañía de mi hijo que la estudia muy seriamente.

No todo el tiempo me inmerso de más en cosas laterales al interés de mi centro, y no porque no me interesen, sino porque hay mucho que aprender de lo propio, eso que nos define en lo que hemos elegido y a ratos percibimos cuanto tiempo nos hace falta. De hecho, estoy leyendo una nueva Biblia, la del Pueblo, y apenas voy en los primeros capítulos. Ya mi hijo me ha dicho que según los cánones que él estudia, es mejor me vaya con tiento porque no es la que se recomienda como la más certera, hay otra considerada mejor, mas no hay que olvidar que a veces lo mejor puede ser enemigo de lo bueno. No podemos soslayar que con criterio uno puede leer de todo y saber cómo discernir.

Mas, esta frase de Saint-Exupery me gustó. Me encanta como nos deja claro, antes que nada, que al vivir uno nace y vuelve a nacer y eso es decir que es de a poco. Ese poco a poco conforme pasan los años lo vamos sintiendo más claramente y nos damos cuenta que nada que valga la pena se da un solo jalón. Todo va tomando los tiempos y medidas cuando son cosas serias, que requieren de mayor atención. Con admiración, el autor nos dice que no es posible tomar almas prestadas… ¡y nos queda claro que no! El alma, esa que llevamos como parte central en el espíritu, solo es personal, sea joven o vieja, a fin de cuentas. Esa alma, que ha llegado a la tierra en el momento de la encarnación de un ser, es solo y únicamente personal y es tarea de cada uno hacerla más grande y más eterna. Ese es el objetico religioso.

¿Podríamos decir que un alma está completa en el momento en que el cuerpo muere y esa parte anímica regresa a los recintos infinitos? Podría ser. No es fácil tenerlo claro del todo. Tal vez en la siguiente etapa el alma se siga transformando.

                                                    En los escritores que hacen diarios personales, algo de lo que uno encuentra y más he admirado, es lo que se refleja de su alma. Son seres que tienen a flor de piel ese sentido espiritual que a todos nos habita, pero que no es fácil dilucidar siempre con la claridad debida.

Continuamos con Virginia Woolf.

Viviane Forrester dice: -Su profundo conocimiento de las mujeres y de ella misma… liga a Virginia en ese mundo en donde ellas se insertan tan totales, tan vivas-.

-Pero por más que esos mundos se estructuren…existen caminos cortados-.

Es decir, no nos empeñemos en entender todo de un plumazo, porque las vivencias no son así, la misma realidad la sabemos limitada Per Se, ni que decir en los mundos expresados por el arte, la cultura y las ciencias. Y qué bueno que así sea. El mundo globalizado (hoy en decadencia) ya nos dejó claro que podríamos aspirar a mucho y aunque siga siendo irracional la postura por sectores, a lo que más bien nos convendría pretender llegar, es al equilibrio de una estructura personal. Los dolores del mundo actual se van a atenuar cuando nos demos cuenta que como especie humana no existe remedio que sea global, es en lo particular el avance, en lugar de estar aplicando teorías resolutorias para vivir en comunidad. La sociedad total, se reestructura si el sentido común personal se encuentra más activo a las necesidades realistas y a que no caigamos en los garlitos en los que nos quiere envolver la política. Los políticos, ya lo sabemos, se rascan para adentro, como diría uno de mis abuelos y que buena razón tenía, los que están en el poder primero ven para ellos mismos. Si vuelven la mirada a sus lados con posturas personales para aportar, tampoco han soltado la prioridad de sus conveniencias. Todo lo demás termina en demagogia pura y dura. ¿Para qué nos hacemos tontos?, quien quiera progresar que se prepare y trabaje. No hay caminos más claros que esos dos, los que van a depredar lo harán con o sin leyes, porque ya vimos cómo éstas se vuelven irrelevantes y de arepa, ante conveniencias. La vida misma no se regenera más que por la fidedignidad de los procesos reales y cuando se comprende, es gente honesta lo que ha de implementar. Mucho se ha dicho que los nacionalismos son absurdos, yo creo que al menos dan identidad de grupo.

 Sentirnos cohesionados y no a la deriva es parte de nuestra natura. Y nos queda clarísimo que: en arca abierta hasta el justo peca.

-En época de Virginia Woolf, las puertas se cierran en bibliotecas y universidades y la entrada a mujeres no es bien vista. Aun sabiendo que toda mujer podría y debería tener derecho a la autonomía que deseara, esto no se logra-.

La autora, en todas sus novelas denuncia, reclama con voz clara la libertad de poder trabajar en lo que se elija, de poder hacernos como genero un espacio para instruirnos y hablar. Mas nunca expresar tan solo al viento, sino con sentido elegido.

Las posibilidades de las mujeres de afirmarse en sus propios cuerpos físicos, o es un pensamiento en lo más posible autónomo, o nunca cae en terreno fértil. Sabemos que el pensamiento está determinado por la cultura y en concreto por la sociedad en la que se nace y se crece, pero eso no es total y cerrado, se puede uno auto transformar y caminar por aprendizajes bien escogidos.

Ella, reclama todo espacio cerrado a las féminas. ¿Porque habría de ser así? Se pregunta a veces, con la claridad del agua pura y cristalina, a veces llevando los pesares de las cosas que ella misma viviría, y ejemplificaría.

No acepta esa figura que se desarrolla en su tiempo de la mujer como Ángel del hogar. Aunque se había venido sublimizando a la mujer con esa imagen de una pureza que no era ni es realista, ella desenmascara, dice y hace cuestionamientos. Era una época en que no se hacían fácilmente preguntas. Ella toma la palabra para la tarea de las escritoras de su tiempo y dice: -Matar al Ángel del hogar, es la tarea de la mujer escritora-.

Al utilizar la palabra matar, suena muy diabólico, y no por ahí va el asunto. Mas bien es acabar con conceptualizaciones que no dan pie a creatividades genuinas, lo que es como decir que la mujer ha de vivir suspendida sin nada más de posibilidades. Ella quiere transformar para poder ver hacia adelante un universo tal cual cada persona (ya no pensemos en féminas o varones) pueda aspirar. No creo que se refiera a que se destrone la actividad dentro de un hogar y se prefiera la calle, porque sabemos que eso no es posible. Se dieron en momentos acciones que no permitieron que los seres se formasen con una inteligencia emotiva más sustentada, se vivía con la mente más acartonada.

Completar la labor de cada ser nos concierne a todos y con constancia nada se cierra, todo se va transformando y cuando podemos damos un granito de arena o una roca de creatividad, según sea cada quién. De ahí vinieron muchos desbarranques del mundo humano cuando el feminismo era totalmente mal comprendido y como un asunto que parecía que se quería que las mujeres fuesen como los varones. Eso ni ha sido ni jamás será, al fin ya todo se está asentando. Claro que ya hubo etapas de pagar los platos rotos.  No digamos las épocas de las nanas, que solo ellas eran las encargadas de hacer de los críos el trabajo se ser persona. Los padres que tuvieron a los hijos por puro prurito de procrear, fue otra época, no todos pudieron asumir la educación como tarea realmente parental. Paso a paso (como muchos jóvenes están haciendo hoy día) el rumbo mental de los niños de hoy requiere más cuidado. Hoy día se observa diferente y se integra a los críos de la mejor manera. Son otros tiempos. Virginia abrió brecha. ¿Qué hacer, y que conlleva llevar una casa? Eso se ha transformado de fondo. Saber que esa tarea es lo más digno que nos define, es relevante, seguramente eso se percibió desde la cueva de los homos del principio, en donde más bien fue por supervivencia, cuando hoy día es búsqueda de armonía. ¿Cómo nos podemos sentir cuando lo logramos con todo lo que conlleva, desde el amanecer hasta el anochecer? Mas satisfechos, con ese sabor de aporte seguro y transformación creativa.

Virginia fue colérica, sin duda alguna. Ella lo sabía, por lo que opta en su devenir. Conocer el carácter y no entrar en divagaciones a veces impuestas desde fuera, como la obligación de traer hijos al mundo para que otro los cuide. De eso estaba segura. Amó a sus sobrinos y para muestra el botón más grande de que Quentin Bell, el hijo de Vanessa su hermana ha escrito una de las biografías más bien logradas que haya en el mundo de la literatura contemporánea.

Es un texto que además de una fidelidad tremenda a lo académico y a lo que la tía se merecía, es de una realidad vivida. Leonard su esposo, le pidió al sobrino. Había mil gentes pretendiendo este proyecto biográfico que más veían como algo jugoso para comerciar, no algo que pudiera ser el verdadero reflejo de la escritora. Escribir esa biografía que el propio Leonard deseaba hacer, mas ya no se sentía con los arrestos para lograrlo. El marido de la Woolf le dijo al sobrino: -Mas te vale hacerla tú como familiar, tú sabes los pormenores-. ¡Y que pormenores!  Al mismo tiempo ella fue tan lúcida como se podría esperar de una mujer que habló claro.

Su manera de reclamar espacios será eternamente aceptada y apreciada.

Dijo: -El espacio de una habitación propia para poder crear, o en todo caso, vivir, viajar con la mente y no estar bajo tutela-. Y sus frases mas célebres…  como:

-Las mujeres, no tienen ni un momento libre para pensar en lo que ellas son-.

-La presión, sea del tipo que sea, tiene siempre las mismas raíces-.

-Yo, no separo los problemas de las mujeres de los otros problemas-.

-Las palabras, no viven en los diccionarios, viven en la mente-.

 Un feminismo incompleto se vivió en los albores de dar dignidad a las féminas, sin duda alguna, así como momentos rampantes que doblegaron y no crearon todo. Ya hoy día se sigue en ese camino de creatividad más profundo y menos de irrumpir.

En lo personal creo en los procesos más que nada. Me doy cuenta cuanta falta hace para poder comprender toda la dimensión de los temas que se requieren para un mejor mundo, para una más armoniosa sociedad. Es por eso que lo expresado por mentes feministas tenían claro lo que se deseaba, pero no la profundidad de cuanto se tendría que caminar. Ha habido errores en ese camino, sin duda alguna.

Y dijo Virginia: -Lo que yo quiero es sumergirme en las profundidades, ejercer por una vez mi derecho a examinar las cosas, y no actuar sobre ellas-. (Continuará)

 

 

 

 

 

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