miércoles, 27 de agosto de 2025

 

Un día, una circularidad (4)

                                                                                  El poder de la mente es infinito.

Si crees en ti mismo y concentras tu mente, puedes lograr cualquier cosa.

Serena Williams.

                                                             El lenguaje del deporte es muy particular. Todos los deportes remedan la vida y en el caso del tenis ni qué decir, es un deporte que es como la vida misma, redondo.

Las niñas Willians así lo vivieron. Norteamericanas que comenzaron a edad temprana a pelotear con su padre en un barrio de alguna colonia por ahí perdida, y ya como jóvenes concretaron muy exitosas carreras en el deporte blanco. Fueron muy buenas en las canchas de tenis, y dieron vida a muchos sueños de otras niñas para entrar al mundo del deporte de la cancha y la raqueta, de la pelota y con todo esto remedar con técnicas y estrategias situaciones creativas.  Como si fuera un día de vida, se abre el partido se juega con destrezas y se cierra. Es seguro que cuando concluya un partido de tenis, cada jugador sienta que ha participado de una redondez lograda, porque aun perdiendo, se gana. Siempre hay mucho que aprender de todo lo vivido en la cancha de tenis como en la vida misma. Ser organizados es algo que se aprende, y si se practica se cosechan los buenos frutos.

                                                  Se dice que no existe ningún lenguaje perfecto. Tampoco existe la vida perfecta y mucho menos el día perfecto, está en nuestras manos dar el sentido a lo que se vive y esa circularidad que percibimos permite responder a lo encomendado. Todos los lenguajes responden a intereses y más que nada a intereses de grupos. El lenguaje perfecto para cada persona, para cada día, es el que obtuvimos al nacer. Se dice que nuestro lenguaje materno es el más propositivo en función a lo que a cada uno de nosotros nos compete desempeñar. Hoy día, es tanta la comunicación, que habremos de tener cuidado de no perder eso mismo que se nos ha legado, en un otorgamiento de mucho valor.

 El lenguaje es capaz de transformar. El lenguaje personal va de gane, tan solo hay que conocerlo bien y hacerlo más rico y vivo, esto sucede cuando es bien utilizado.

Si creemos que es fácil vivir cualquier vida elegida, en el caso de la vida de relación todo puede hacerse más fácil al comprender que las personas con las que nos relacionamos cercanamente han de responder a semejantes ideales de vida. Nadie nos queremos complicar la existencia. Estemos o no estemos en el lugar en donde nacimos, o si nos encontramos en un nuevo lugar al que la vida nos ha conducido para progresar, la encomienda siempre será velar por el modo de expresión, tener claro que recomienza cada mañana como si fuera el mejor reto.

Volviendo un poco a lo que dice Carme Jiménez, ella nos recuerda que es tan particular el lenguaje, que si nos fijamos hasta se afecta por el clima. En lugares de calor los tonos suben y se habla más rápido, tal vez se diga lo mismo con ritmos que cambian.  Hay lugares en los que se utilizan menos palabras para decir las mismas ideas.

El inglés, por ejemplo, que utiliza mayormente grupos de consonantes, es preferente hablarlo más despacio para poder transmitir bien el pensamiento, y ni qué decir de las inflexiones de sonidos específicos y sutiles para poder transmitir mejor.

Detrás de todas las lenguas, existe una metafilosofia. Los lenguajes están situados dentro del contexto total en el que nacen las personas y se nutren de las ideas generales que funcionan como el aglutinante especifico de los rumbos del mundo.

                                                                                    El cerebro humano es tríptico:

Tiene una base que se conoce como reptiliana que funciona para la supervivencia. Cuando un ser se ve en aprietos, es ahí donde se gesta la idea y la acción. Se dice que por esta base cerebral tomamos ideas que a veces ni tenemos tiempo de pensar. Como cuando estamos en peligro. En lo personal lo viví una mañana cuando caminaba en la calle por mi casa haciendo un poco de ejercicio, se me apreció un perro dóberman con los dientes de fuera…, ¡No tengo ni la más remota idea de cómo llegue a la parte alta de una barda que estaba a mi lado!

Fui rescatada por el mismo cuidador del perro, quien me ayudó a bajar de semejante altura a la que llegué.

Funciona la amígdala cerebral y se puede expresar con: con un Si, o con un No.

Tambien esta la parte, es la que responde con cierta irracionalidad, basada en ideas aprendidas sin haber sido del todo revisadas.

Gracias a esta parte del cerebro respiramos sin proponérnoslo.

La segunda parte es la que resguarda las emociones. ¡Importantísimas las emocionalidades! pero, para saber lo que sentimos y poder observarnos, crecer, y tener logros, no habremos de estar en estado emotivo cuando queremos resoluciones más importantes, las que queremos serenas.

La tercera parte es el Neocórtex. Ahí habita lo lógico y lo racional.

Lo interesante de repasar estas tres dimensiones cerebrales, es que cada una responde a lenguajes diferentes.

Si con las emociones generamos respuestas a la vida, tal vez entremos en territorios difíciles y peligrosos. Se aprende a responder con los tiempos adecuados.

Los valores y las creencias hay que aclarar, porque a veces nos hacen responder como a la defensiva, pensamos que algunas respuestas todos las pueden comprender y aceptar. Cuando no damos el tiempo de saber que nuestros interlocutores no piensen de la misma manera que nosotros, surgen malos entendidos. Ahí reside la base del respeto, saber que contexto habita en cada ser.

¿Qué tan mías son mis creencias?

¿Qué tanto habré de revisarlas, para saber cómo las afino o como las desecho o como las reafirmo?

Marguerite Yourcenar nos dice: -Lo mejor para las turbulencias del espíritu es aprender. Es lo único que jamás se malogra. Puedes envejecer y temblar, anatómicamente hablando; puedes velar en las noches escuchando el desorden de tus venas, puede que te falte tu único amor y puedes perder tu dinero por causa de un monstruo; puedes ver el mundo que te rodea devastado por locos peligrosos, o saber que tu honor es pisoteado en las cloacas de los espíritus más viles. Solo se puede hacer una cosa en tales situaciones: Aprender-.

Se puede complementar diciendo que aprender, es la sal de la vida. Además, es solo con esa acción que podemos transformar de fondo tanto las creencias como la vida y ni que decir las respuestas del día a día. Tal vez vivamos transformaciones sencillas en la redondez diaria, es en lo sencillo y en el accionar con actitud, que se pueden dar los momentos del amor curativo.

Respecto a las ideas que adoptamos, Carme nos dice que hay que tener cuidado con lo que implican. A veces hay cosas que creemos, sin creerlas. Por ejemplo: Uno se puede considerar un ser pacifista. Lo que esto implica de entrada, es que no se comulga con lo violento. Entonces habremos de saber que, si un ser pacifista es atacado, ¿Cómo va a responder al ataque? De entrada, queda claro que sin violencia. No hay manera de protegernos si no respondemos. ¿Entonces? ¿Dando la otra mejilla y siguiendo al pie de la letra la Biblia? Este asunto es muy delicado. Esto de dar la otra mejilla no es literal, obvio, pero hay que saber en qué consiste.  La otra mejilla implica que tenemos una manera consciente, diferente y clara para responder y evitar continuar involucrados en lo que agrede.

Cuando queremos decir a alguien lo que vemos que puede ser corregible y queremos decirlo de la mejor manera, no es diciendo con el verbo Ser, como, por ejemplo: Tú eres… Mas bien es preferible decir: Tú has hecho…, es con el verbo hacer en donde se encuentran caminos de mejoría. Si algo se ha hecho, conlleva un ámbito que aún alberga lo que es potencialmente mejorable. Si afirmamos a alguien que es tal o cual cosa, le estamos tocando la esencia de su ser y eso nunca cae en terreno positivo.

Carme habla de un concepto muy bello: Indefensión aprendida. Es decir, creer que las cosas de pronto son de tal manera, que no tienen remedio. Es decir, creer que hay cosas que de ninguna manera podrán cambiar.

 El lenguaje ha de escogerse para poder proponer lo que percibimos, así llevar la vida de mejores maneras, y recomponer si fuera necesario.

La verdad es algo que se construye. No está sentada esperando que lleguemos a ella, ésta se manifiesta casi siempre en los cambios.

Es a veces difícil de defender la verdad desde el punto de vista de quien la profesa. Aún se sigue creyendo en verdades únicas. Cuando queremos hablar de la verdead hay que partir de lo que nosotros creemos, proponer, porque para construir la mayoría de las verdades vienen de dentro.

Algo que ha desarmonizado muchísimo a los humanos de hoy día, es la contaminación del agua. Es muy importante entender lo que ha pasado y sigue pasando, somos agua y esa parte que nos compone está íntimamente ligada a la parte del agua que se ha contaminado en el planeta.

La voz humana es como una huella digital, no hay ninguna igual a la otra.

                                                              Es muchísimo lo que podemos saber sobre las implicaciones del lenguaje. Por ejemplo, las iniciativas personales siempre son muy importantes.

Los lenguajes que se han encontrado en los vestigios de nuestros antepasados que vivieron en las cuevas y que fueron los precursores de la civilización, son variados y muy significativos. La arqueología se ha encargado de develar muchísimas cosas, algunas se presentan con claridad, otras se interpretan en los vestigios.

La arqueología es una lectura de pruebas, a veces puede llevarse años develar esas verdades arqueológicas.

Por ejemplo, hablemos del vestido. El ser tuvo que recurrir a las pieles de animales, de esos mismos que cazaba para proveerse de alimento y que le dieron el primer abrigo sobre su piel.  Todo lo original aparece en función de lo que somos, no de lo que parecemos. Si el hombre primitivo no se resguardaba de los fríos para sobrevivir, nadie de nosotros estaríamos aquí. Es así que antes de parecer, el ser fue. El verbo ser, aquí sí se puede aplicar como momento histórico, para entender cómo es que fuimos capaces de saber lograr esa parte de la supervivencia.

¿A que llamamos lo necesario?

Hoy día esto está muy confuso. Ya hay tanta sofisticación en el mundo actual que hasta lo más complejo de pronto se vuelve necesario.

En realidad, lo necesario es lo que resguarda la integridad en todos los sentidos, ya lo demás puede tratarse como superfluo. Generalmente lo necesario es todo aquello que nos da seguridad y paz. Estos mismos cambios afectan al lenguaje elegido, y ni que decir los modos, tal vez un niño que vive en los trópicos, hoy día piensa que no se puede vivir sin aire acondicionado. No hace tantos años atrás, ese bien material era un lujo. Las necesidades dan pie a costumbres, aunque otros seres las resuelvan diferente.

En estas épocas ya ha quedado claro cuanto hemos rebuscado la vida.  Muchas cosas se nos han salido de las manos, es por eso mismo que los jóvenes tienen una tendencia a regresar a la vida sencilla, bien llevada.

Seguramente hemos escuchado decir la frase: Lo poco, es mucho.

Mientras más sencilla la vida, es mucho más feliz.

Influir sobre el carácter del día, es lo más eminente de las artes.

El arte rupestre no nos deja ver los rostros en sí mismos de los hacedores de esas figuras plasmadas en las paredes de las cuevas, lo que si nos permite es leer el sino interno de lo expresado:  el respeto hacia los animales que han dado y dan el sustento, entre otras manifestaciones. Había una unión encriptada de la vida animal como un prurito conjunto a la donación de vida.

La bondad nace del buen sentimiento de lo que se considera el bien común.  Si la conocemos, navegamos con los nervios templados, se nos refina el realimetro.

Proponernos estar en la realidad y no tanto en las ideas. Si tenemos ideas no muy claras, llevarlas a la vida de cada día y ver como encajan, por nuestro propio bien y el de la humanidad entera. Nunca contaminarnos con lo que no nos incumbe. La mente ordenada es el producto de un trabajo personal. Las palabras, han de fluir con toda la depuración lingüística posible. (Continuará.)

 

 

 

 

 

miércoles, 20 de agosto de 2025

 

Un día, una circularidad. (3)

                                                        Percibir la fuerza que transforma cada día, pondera la actitud que conlleva la encomienda.  MJ

                             

                           Lo que a cada ser humano se le encomienda, lleva dos sentidos: el primero, basado en la actitud que se desdobla en la acción y el segundo es percibir la fuerza inmersa en el devenir del día. Nada sucede solo porque sí.  La connotación del día en presente es propuesta hoy como lo más importante, mas lo que ya pasó, tiene una parte aglutinante y significativa que dará mejor pie a lo que viene. Cerramos y estamos listos para el nuevo día y si quedasen resabios de asuntos a resolver seguro habrá fluidez si todo lo percibimos en redondez.

                             Mucho antes de ser personas, somos seres involucrados en ciclos. Saber que éstos son irreversibles, nos puede causar pesar, y hasta ansiedades que no son fáciles de comprender, mas lo que sí es mucho muy necesario, es saber que esa misma situación cíclica nos da fuerzas.  Quien se logra visualizar como persona completa, nada tiene que temer, de todas las especies somos los que nos podemos apreciar desde afuera, sabiendo que contamos con un lenguaje para comunicar y transformar. Lograr lo que somos como individuos sin dejar de contemplar al grupo.  Saber que lo circular nos da entereza.

No se puede vivir de otra manera: para que las cosas que amamos perduren, hay que aceptar que viven en constante transformación y que a veces lo que se deja atrás es un limo que aporta, con la experiencia. Poder distinguir cómo queremos transmitir y cuándo hacerlo, es lo que los lingüistas y estudiosos nos proponen:  puede ser la clave en donde asentar la paz redonda. Amar curativamente.

En la vida de relación esto se suaviza muchísimo cuando acordamos. Se hacen acuerdos para todo, con los padres, con uno mismo, con la pareja, con los hijos o con quienes son parte de nuestro día a día en una forma más cercana.

Si en los matrimonios no se logran acuerdos y se vive mediante esos postulados, es seguro que el ciclo este cerrado más pronto que tarde y habrá que pasar a otras acciones y modos de vida. Es parte de la cultura aceptar lo que se cierra.

A los 55 (cincuenta y cinco) años de vida y unos 30 (treinta) años de convivir con mi marido, nos llegó un tiempo de acordar. Las premisas andaban un tanto por el aire, no por otras cosas sino por los mismos cambios que la vida siempre propone.

 Los hijos ya iban tomando los caminos naturales y eso mismo nos daba pie a nuevas rutas. Ya no había la fuerza rectora de apoyar directamente a los hijos, mas sí abrir nuevos retos, para uno, para todos. A los hijos, mientras vivan los padres, éstos tienen la encomienda de dar certidumbres, tal vez cuando ya maduros son más de orden mental. Con los caminos definidos somos mucho más capaces de aportar.

 En realidad, una parte muy importante de estar en el mundo es para dar apoyos y certezas, porque la vida social del wiri wiri, hay que aceptar que es harina de otro costal, así como el pan puede ser delicioso, tambien es dañino en exceso.  Algunos seres tienen esa necesidad para sentirse vivos y ¡qué bueno!, sin perder el rumbo del espíritu.

                                               Hacía muchos años que quería retomar una actividad propuesta por mi madre desde la infancia y que yo sabía me hacía muy feliz: el tejido de crochet. Me avoque a averiguar de alguna persona que tejiera y diera clases y que pudiera darme certidumbre para lograr esta actividad tan noble.  Encontré a una señora con una discapacidad de poliomielitis, vivía en un lugar lejano, al sur de la ciudad en un rumbo muy humilde. Le fui a visitar y en el pequeño recinto de su casa, sentí el sentido del amor. En una pequeña casa apenas con lo necesario e indispensable, no faltaba el calor humano, éste se percibía en el aire como parte del todo, en lo amoroso de las miradas, los gestos cómplices y propositivos. Acordamos ir por ella hasta ahí y que nos reuniéramos unas amigas y yo unas tardes para hacer de esas sesiones de tejido algo muy valioso, y así lo fue.   La maestra de carácter encomiable y admirable, siempre salía con una gran sonrisa y felicidad apoyada en sus dos fierros que le daban estabilidad física. Casi nos decía a las que le escuchábamos en sus enseñanzas: -señoras no olviden que hay tiempo para todo-. Daba algunas recomendaciones a su esposo a quien notábamos entregado y atento a las indicaciones precisas que ella pausadamente le dejaba, él que habría de velar por los hijos aun niños, hasta que ella regresara.

 Ella podía trabajar por las mañanas en una mercería del centro de la ciudad. Logré revalorar lo que mi madre me había transmitido de la actividad y lo que implica tejer, hacerlo con ánimo y gusto y tomar confianza para hacer lo que uno se propone. Tenía en mente rediseñar unos pequeños zapatitos que mi madre guardaba provenientes de La Habana, Cuba, ciudad en la que se bordaba y tejía con mucha calidad en los años de la primera parte del siglo pasado.  Reinventé varios modelos con esa base de zapatitos para bebé.

Es así que llegamos a la revisión de la libreta número 84 (ochenta y cuatro).

Comienzo con una frase clara y serena:

Hay olores que nunca se van.

Guardo muchas cosas hechas a mano por mi madre, y huelen a ella. Cuando las saco le siento presente, esas sencillas telas guardan olores infinitos y como que mi madre regresa y está ahí conmigo. Aún no sabía de la importancia del olfato como centralidad para una vida equilibrada. Los olores pueden perdurar en nosotros nítidamente, tienen el lenguaje de lo eterno. El más evidente es el de las viandas que se cocinan en casa, y como esos olores a veces nos remiten a los que vivimos en la niñez. A veces, cuando mi hijo entra a casa con sus hijos, respira profundo y me dice: -aquí en tu casa siento el olor de la casa de la abuela-. (mi madre). Me paralizo porque yo no lo siento tan nítido como él, aunque trato de percibirlo. A los olores de casa no debemos desacostumbrarnos, son parte de nuestro equilibrio. Cada ser humano tenemos un olor muy particular y de pronto sin que ni para que, podemos recordar el olor de alguien con quien hemos convivido. A veces esos olores regresan en los sueños y uno los vive como si… la personaestuvierarealmentepresente. ¡como un todo! Circular.

Los olores tambien son lenguajes. Desatan pensamientos nobles.

Cuando sentimos de pronto el olor de nuestra madre, aunque ésta ya no esté en este mundo… (¿Y, como puede suceder esto?) tal vez por el perfume que usaba a diario y se quedó impregnado en algunas cosas que tocó.

Los sueños nocturnos son parte actuante de la circularidad del día. Abren y cierran portales de recuerdos.  Nunca me preocupo por saber qué significa un sueño. Me he dado cuenta cuánto aporta a los respiros profundos del amanecer, eso que hemos vivido al soñar. No importa si no se recuerda tan nítido.

Uno de los asuntos que tenemos que tener presente siempre es saber quiénes son los que forman parte de nuestra vida como personas cercanas, aun esas que solo viven en los sueños. La percepción del amor de las personas es muy real y eso hay que tenerlo presente a voluntad, traerlo a la palestra del día en su redondez.

Paule Marshall, nos dice:

-A veces una persona tiene que retroceder,

Hasta el punto de partida.

A fin de escribir, de comprender todo.

Lo que ha ganado y perdido antes de seguir adelante-.

Cortes de caja… diría una comadre muy querida. Y, ¡cuánta razón!, sin las buenas revisiones, perdemos vida debatiéndonos en nimiedades de formato, perdiendo lo fundamental en mediocridades que dejan la circularidad trastocada y como desvanecida y no lograr esos respiros profundos que solo con ellos nos reencontramos con lo redondo de un día, claridad en los coloridos.

Una de las situaciones que da el color a la circularidad del día es comprender las personalidades, y mucho mas de quienes consideramos cercanos. Es tarea obligada saber gustos y preferencias. Cuando se revelan tonalidades de las personas, hasta sus sonrisas se perciben diferente, nos habla el silencio. Cuando hacemos grafito, técnica de dibujo que enseña a valorar los cambios nítidos en los tonos, uno se llena de asombro. Hoy los medios tonos, los practico con una maestra que me ayuda a perfeccionar, uno nunca deja de aprender.

El mayor compromiso que se gesta cada día y se hace redondo y rotundo, es el de sernos fieles a nosotros mismos. Lo logrado hasta el día de hoy, es clave.

La nitidez en lo circular de la vida misma nos hace sentir que nada nos falta, aunque la mente y sus juegos a veces nos hagan creer otras tonterías. De seguro hasta la comunicación cambia y a nítida actividad se propicia mayor calma, y así mirar a los ojos del otro, estar atentos a lo que se expresa y si estamos con niños ¡Qué hablen!

Nunca he creído en los modos sacrificados de ser. Lo que se vivía en la antigüedad promovido por el catolicísimo mal entendido, es un asunto que siempre me brincó.

 Hoy mismo ya lo tengo claro: No es el sacrificio por el sacrificio mismo, sino es saber los cuándos y los cómo. Si queremos hacer todo lo que pretendemos de un plumazo, es seguro que nos invada un tipo de angustia y eso mismo no provee para el buen amor, el que cura está asentado en las acciones más pausadas.

 Para ir logrando los tiempos y momentos adecuados, se necesita un don básico: saber esperar. Entonces, sacrificar no significa que vayamos a dagarnos y dejar las cosas sin hacer, aunque no todo sea para nosotros… ¿y si hiciera falta dejar para mañana… lo que no se pudo hacer hoy.? Obviamente, hay que revalorar, porque lo carrereado sale mal. Eso de que todo se tiene que consumar lo más pronto posible, no es parte del modo devocional de resolver. Es así que, teniendo claro que si cada día se vive integro y circular esa parte de la espiral dialéctica nos dará sentido. Exactamente ahí en donde estamos.

                                                                            En el mes de mayo de 2010 escribí:

-Soy muy feliz de haberme dado un nuevo tiempo de reflexión-. Bueno, eso de la reflexión es muy personal, es bueno hacerlo de vez en cuando para no arrastrar, no digamos tristezas, hasta depresión. ¿Por qué interpretamos los hechos vividos de una manera tan singular? Simple y llanamente porque son parte de lo que sí somos.  Colaborar con las premisas de lo que uno piensa, dialogar. Si los pensamientos compartidos son bien recibidos es posible que podamos convivir más cercanamente, con otros seres basta ser amables y sonreír.

El libro:  -Walden, o la vida en los bosques-, jamás ha estado lejos de mí. Me llegó en la adolescencia un sábado por la tarde haciendo unas compras de supermercado en CDMX, mi padre cuando lo tomó (en una edición muy sencilla) solo me dijo: -Te va a gustar-.  No me dijo nada más, ni que fuera para toda la vida, ni nada significativo. Así, me dejó abierto todo. Aun desgastado, ese pequeño libro ocupa un lugar preferencial en mi librero, me encantan esos libros que son verdaderos amigos. Cuando se decide uno por ratos de soledad, la vida se resetea. Exacto como Henry David Thoreau se rehízo a sí mismo. Lo logró durante esos dos años y dos meses que vivió solo y se auto reconstruyó junto al lago Walden.

Saber vivir del sustento de nuestras propias manos es genial y más cuando hasta se pueden construir cosas materiales para compartir, esas mismas que nos benefician en casa o con otros seres. Este norteamericano nos dio una lección de vida y se la dio a sí mismo. Recién graduado de Harvard, vive y escribe en primera persona su aventura de soledad. Él pensaba que el destino no tiene por qué ser una carga heredada. Los frutos delicados de la vida se nos pueden escapar por estar inmiscuidos en preocupaciones innecesarias y hasta artificiales. (Paraf.)

Nos dice claramente: -Las herencias pueden traer desdichas, así como el excesivo afán, nos puede matar-.

El artificio en la vida se cuela como el mismo aire. De pronto ni cuenta nos damos cuan de cartón es el mundo que nos estamos creando, olvidando que la fuerza de cada día cuenta, y que es ahí en finitud bien concertada, donde podremos darle a la vida ese afán tan deseado de lo que sí queremos. Vivir en redondez es así.

No podemos vivir con manso desespero. Es bueno respirar profundo y hacer altos durante el día, ese aire que nos rodea no es poca cosa y así retomar el impulso vital como si fuéramos nuevos aquí en el mundo. Cada día, como recién desempacados.

Ningún trabajo es en vano mientras este aportando al bien común cercano o lejano.

No perder de vista:  todos estamos unidos. (Continuará)

 

miércoles, 13 de agosto de 2025

 

Un día, una circularidad. (2)

                                                                Cambia la amargura, por el amor que cura.

Carme Jiménez Huertas.

                                                          La filóloga Carme Jiménez nos da respuestas.

Todos necesitamos a veces saber un poco más allá, los porqués de muchas cosas. La vida nos lleva y pensamos que no siempre es bueno detenernos a contestar. Pareciera como si el día mismo que vivimos, nos tragase, lleno de imperativos en su enorme boca oscura de pendientes, esos que nos asedian en vez de pensarnos como seres capaces de tomar la determinación de ser cooperativos, no solo con la vida misma, sino con nosotros mismos. Todo lo contrario, a cooperar es guerrear, son los dos extremos del homo que somos, por lo que más nos valdría ser seres de buena cooperación. No olvidemos que solo por eso, sobrevivimos.

El valor de la lengua, nos dice la estudiosa y filóloga Carme Jiménez, o más bien el valor de lo que es el lenguaje en los ámbitos de los estudiosos, nos está dando novedosas posturas para comprender mejor. En primer punto nos dice: Somos lenguaje. Eso mismo es la premisa que incumbe al homo sapiens, si entendemos que con la lengua hay gran potencial creativo, solo seriamos más cautelosos con lo que pensamos y decimos. Saber lo que significa el valor de comunicar con adecuación y de dialogar si esto es menester.

Es verdad que podemos tener claro en la mente que somos dueños de una vida entera, pensando que es eterna y nos olvidamos cuanto cuenta y vale un solo día.  A veces nada queremos preguntarnos al respecto, es tan valioso lo que se nos ha otorgado, mas, para los que ya peinamos canas eso se hace más presente. Querer redondear las respuestas que hemos ido calando en nuestro ser. Es operante pensarlo y más que nada necesario decirlo, porque si algunos jóvenes se enervan y confunden, por ellos nos corresponde ir abriendo la brecha del buen hacer, del buen pensar, del buen hablar. Los niños mismos sabrán tomar cartas en el asunto, llevar vidas más pensadas y pausadas en el día a día, si así lo proponemos los adultos, pertinentemente. Cada día, ciertamente es circular. Tiene todo para la vida.

                                                               Es verdad que, de todas las disposiciones temporales de nuestra especie, es bueno saber los bemoles que pasaron los ancestros. La inteligencia humana presente, resolviendo dificultades inéditas. Nos es necesario pensar que ese círculo de un día, es más bien como una espiral que viene de lejos y que nos ha traído al hoy, que aun con tanto resuelto, mucho nos falta por mejorar.

 Desde los orígenes, ese primer antepasado de las praderas que nos legó en sus genes la vida que corre por nuestras venas, sabía muy bien de los ciclos, y así mismo se organizó la civilización. El día, ya estaba dado y mandado en nuestro planeta por los designios de Dios (para quienes le tenemos presente) y ya estaba dado y mandado tambien, para los que no creen que exista ese Dios, son solo visiones diferentes que son parte de la diversidad. Creyentes o no, fuimos nombrando las cosas de a poco, primero fue la imagen, luego la palabra. El día, es en sus 24 (veinticuatro) horas, ese lapso en el que nos toca definir, organizar y hasta permanecer mucho más alerta para la buena realización de las encomiendas, es un círculo completo.

Los estudiosos han encontrado como se daba esta visión en los grupos primitivos (que no por llamarles con ese apelativo fueron menos importantes y mucho menos desorganizados) tenían la logística de su tiempo, de su día. La realidad de cómo nos formamos como sociedad, cada dia se devela con más claridad con los estudios antropológicos. Lo primitivo no denota falta de destreza para la lidia necesaria durante un día, nos asombraría ver cómo se puede leer en los vestigios arqueológicos toda la redondez del día.

Carme, la filóloga mencionada ha dedicado gran parte de su vida a la comprensión de como ya teniendo el homo sapiens las características propias y necesarias para la comunicación, se dio el lenguaje con naturalidad. Esta buena estudiosa, nos lleva de la mano para decirnos que ningún humano adopta los lenguajes o las maneras de éste tan solo porque sí, o que le venga del entorno el asunto de hacerse de una manera de comunicar. Es el lenguaje una conjunción de todo.

Abarca desde el ADN, hasta llegar a la boca el sonido y con una manera de pronunciar única, dependiendo de cada región del globo. De cada ser.

 Nos deja claro que cuenta mucho lo que el ser dispone de sí mismo para poder decir, pero no solo dice con lo que expresa, sino crea vida material y espiritual.

Es así que se ha visto desde los primeros estudios antropológicos que los seres humanos somos comunicativos a voluntad, por ende, sociales y por todo lo encontrado (y que nos ha llevado al punto que estamos hoy día en el mundo) somos cooperativos. Cuando no se coopera, no se avanza. La guerra es todo lo contrario a cooperar.

Podemos quedar encerrados en círculos estáticos o peor aún de confusión, al no ser del todo conscientes de lo que creamos al expresar, y podemos llegar a extinguirnos tal como les sucedió a los neandertales, de quienes hablaremos en breve.  Los círculos virtuosos existen, mas lo importante es que sean de una dimensión que renueve.

Es maravilloso escuchar a esta estudiosa, mucho más cuando nos dice que los modos al hablar están determinados por la región terrestre y por el clima, así como por los modos de vivir. Subir el tono al expresarnos (pensando que se nos escuchará mejor y más claramente) resulta que produce todo el efecto contrario, a tono alto: solo se produce bloqueo.

Ella nos afirma, al final de una charla que toca todos estos temas: -Solo cambiando las amarguras por un amor curativo y bien intencionado hacia los vínculos directos entre los seres humanos, es que el mundo tendría muchas más posibilidades de cambios para bien-. (Paraf.). Es un hecho que esa torre de Babel de la que nos habla la Biblia, está aún presente, porque las intercomunicaciones no están respondiendo a todas las capacidades del cerebro humano, están ahí, pero no las utilizamos con todo el potencial de que somos capaces.

Cuando la vida humana se procesa desde que el ser humano nace, es la comunicación bien llevada lo que le dará más o menos posibilidades de desarrollarse en plenitud. Todos los procesos de la vida del individuo están determinados por la comunicación.

Cuando el lenguaje no lleva las características de una comunicación bien lograda, se está afectando el discernimiento del niño.

Se deben decir las cosas claras desde la infancia sin mayores informaciones innecesarias. Como bien decían nuestras abuelas: -Las cosas claras y el chocolate espeso-.

No podemos vivir de hipótesis y de ideologías. Haber creído en demasía en esos modos nos ha propiciado confusiones innecesarias. La vida está en la realidad.

Es en las ideologías en donde se están dando las condiciones para la distorsión, de ahí proviene lo que hoy dia se llama Fake, o lo que es lo mismo: falso.

 Si se cree que de lo que se piensa ideológicamente nacerán las respuestas para un buen funcionamiento humano, estamos bordando en el vacío. Primero son los hechos, de éstos se advierten las imágenes y los asuntos a resolver, que son más importantes en sí mismos y como los resolvemos, que el cómo los nombramos. Todo lo que se nombra, ha de tener un asiento en la realidad y así va avanzando el niño con una comprensión que hace sentido entre lo que observa y vive, con lo que se dice y se hace.

Antes de que se hicieran los estudios modernos del lenguaje, se creía que la lengua era un sistema que se creaba fuera del cuerpo y se adoptaba como algo adosado, no como algo intrínseco. Todo está asentado en el ADN y hoy día ya se sabe que forma parte integral del cerebro.

Se pensaba: -Hay un emisor y un receptor- sin tener claro que, si estos dos que se comunican no tienen los flujos mentales coordinados entre sí, surge la mismísima torre de Babel. Eso mismo pasa muchísimas veces, se están diciendo cosas como al aire, sin asiento de una receptividad real. El niño se puede llenar de ideas que solo van a producir incoherencias que alejan del amor, de la armonía.

La lingüística cognitiva que en un principio dio al mundo el estudioso americano conocido como Noam Chomsky hablaba de una lingüística con conocimiento integral, porque el proceso cognitivo este asociado a todo el organismo, todas las células se ven afectadas negativamente si lo que se comunica no lleva el sentido, flujo cerebral bien conectado entre los hablantes.

El lenguaje comunica emociones y si éstas son mal encaminadas afectan a las células directamente.

Ni qué decir de los gestos, un solo gesto equivoco, puede alterar el sentido de la comunicación. Afectar físicamente al ser.

Las áreas del cerebro de la comunicación están íntimamente relacionadas con las manos. Los ademanes fueron en un principio la base de la comunicación, mucho antes de que se conformaran las palabras y ni que decir los idiomas mismos.

Cuando hablamos del lenguaje, no podemos ceñir este concepto tan solo al idioma o a los órganos que lo propician, sino estamos abarcando todo el complejo sistema humano del cuerpo físico de un individuo.

Se dice que el oído es lo primero que se desarrolla en la gestación del feto y es capaz de unir a éste directamente con todos los sonidos de la madre. Al final, este órgano es lo último que se pierde.

Sí es una realidad lo que se dice del lenguaje telepático, hay que hablar de neuronas espejo, es decir las que se comunican directamente entre interlocutores de una manera de flujo muy claro. Hoy día son muchas áreas del conocimiento las que están estudiando esta realidad humana, le interesa el asunto del lenguaje a los filósofos, filólogos, pasando por los neurólogos y lingüistas.

La verdadera conciencia humana se funda en la sintonía. Es decir, se conforma (de darle forma, no de conformismo) en función al otro, no en la soledad. Cuando se vibra a la par, uno lo siente, a veces no hay ni necesidad de emitir palabra para saber qué es lo que decimos y el otro lo puede entender.

Hay una parte muy importante de la comunicación: Siempre el mensaje es cambiante. Nunca ni queriéndolo a priori podremos decir que aun pensando lo que queremos comunicar de antemano, eso se dirá tal cual.

Las neuronas espejo que cada cerebro contiene se dice que están presentes en nuestros ancestros mucho antes de que al fin lograran poner palabras en el verbo. Primero la mirada. Mirarse no es poca cosa y ya se sabe que esa fue una comunicación clave para las lenguas, luego se compartieron las imágenes del medio vital, las manos han sido clave para completar las ideas. De ahí el consenso compartido y las fuerzas de la cooperación.

¿Cómo no tener en cuenta esa circularidad diaria si lo que decimos es tan determinante? ¿Y más aún cuando las intenciones a veces no son tan claras? Es así que se dice: -Si hay atención hay comunicación-.

La atención se diluye a veces en los entretelones de las mil encomiendas sin sentido, en las que nos adosamos sin darnos cuenta. Saber lo que contiene el circulo vital de un solo día, para llevar un enfoque claro y continuo.

El modo de concebir el mundo es lo que determina el lenguaje. Así las cosmovisiones van dando los sentidos. Es por eso que la distorsión de los mensajes es muy determinante hoy. Se dice que los grupos de poder rigen con propuestas en mensajes encriptados en la ingeniería social, mundos que apenas comprendemos, y que vamos a comprender cada vez menos porque ya están revueltas las mentiras con las verdades.

Manipular, se ha vuelto la razón de ser de muchos grupos.

Todos los seres humanos pensamos por asociación de ideas, es por eso que es menester comprender porque usamos tales o cuales palabras.

A personas que temen al diálogo y prefieren ausentarse y alejarse si éste se les propone como un factor de mejoras o cambios, hay que detectarlas y dejarlas ir. No estar en la misma sintonía es a lo que se nombra en la actualidad como: toxicidad. (Continuará).

 

 

 

miércoles, 6 de agosto de 2025

 

Un día, una circularidad. (1)

                                                                                                   Tomar el aire del día.

Don Quijote de la Mancha.

                                               Cuando comprendemos la plenitud como algo circular que integra toda la existencia del ser humano, y en particular tener claro en la mente que esto se presenta en cada vida humana, cada día, nos es más placentero y llevamos a cabo con más alegría la misión que hemos venido a desempeñar. Tambien nos ayuda a entender las misiones de los demás, de quienes no estamos en sus zapatos. En el mundo cada persona llega con una encomienda a descubrir, y lo más importante es saber que ese asunto que nos compete sí o sí, es tan importante tanto en el ser que pasea cabras en la montaña, como para quien vive en las grandes urbes.  Se asienta la planitud unitaria y circular a tal grado, que invade cada instante de un día, viene siendo eso que nos abre todo un universo de felicidades, las mas de las veces escondidas en las vivencias diarias. 

En cada momento que se vive, vibra la vida en todo su esplendor. La maravilla de percibirnos como seres únicos e irrepetibles, en lo personal, me sacude a cada paso y más cuando lo voy constatando con cada uno de los humanos con los que convivo.  A veces creemos que la vida plena solo está situada en momentos clave o en los considerados como importantes, esos en los que fuimos felices o vivimos algo muy singular. Claro que en la vida hay de momentos a momentos, mas lo único que cambia es el colorido que los asienta, todos aportan. Nunca podemos dejar de lado todo ese demás… la argamasa que concatena, y que nunca es lo de menos. 

Cuando nos vamos al diccionario las cosas se pueden aclarar mejor, ojalá todos estuviéramos con esa disponibilidad de saber las significancias de cada término y notar como eso mismo, propicia mejor la vivencia. El diccionario nos dice de entrada: Plenitud es: Totalidad. Esa sola palabra nos bastaría para tener claro que la totalidad es plena siempre, notar como un término apoya al otro y si de pronto tiene mayor o menor significancia lo que vivimos, sea solo asunto de forma.

Es una realidad que la vida de fondo está basada en la circularidad que la contiene.

 Saber dar cauces convenientes a cada circunstancia, es lo que da sentido al fondo de todo y se vuelve divertido, así como un reto agradable. Esa es la creatividad.

Nada tendría que ser detonante para permitir que la plenitud se esfume, cuando ya creemos en el camino positivo de nuestra existencia, y a la vez, la notamos tan unida a la de los demás y el circulo se puede ver completo, mas propositivo. Vislumbramos parte de los porqués de cada quien para llevar todo con mas cordura.

La figura circular del día, es la más adecuada para percibir esas 24(veinticuatro) horas. desde mi punto de vista lo es, porque si concebimos desde su centro al día, éste tiene todo para permitirnos percibir las ondas expansivas de cada momento. Todo nace de un sencillo y diminuto punto: cuando nos levantamos por la mañana. Así como en un lago calmo, si arrojamos un guijarro se harán ondas plenas y cada una llevará un ritmo único sin desligarse dentro del círculo completo de con centralidades, así mismo podríamos concebir cada día, en circularidad.  Nunca se pueden juntar las ondas expansivas, se apoyan entre sí.  Nos damos cuenta que el tiempo que cada uno de nosotros estemos en la tierra, en la existencia que se nos entrega con cada amanecer, se vuelve muy llevadero todo si tenemos claro el hilo negro de las razones de cada día. La vitalidad está ahí, y hasta la podríamos percibir expandiéndose ante nuestros ojos con los colores deseados. La vida del ser humano conlleva todo lo pleno que nos podamos imaginar.

El circulo que abarca un solo día de nuestra vida, es similar a una vida completa, sin importar si la vida es corta, es larga o se ha vivido con mas o menos consciencia. Precisamente en el vivir, es en donde se gesta la consciencia, mas no debemos olvidar que desde que somos gestados nos transformamos por medio del lenguaje y ya se ha comprobado en el ser humano que las percepciones básicas se desarrollan desde el vientre materno. Los bebés son capaces que reconocer los sonidos de su propia madre desde muy temprano en la gestación.

 A, veces nos cuesta mucho comprender la importancia de un solo día.

Algunos de nosotros pensamos que es tan solo parte del todo y que a fin de cuentas da lo mismo si logramos los objetivos propuestos: total, tendremos muchos.

 Es una realidad que eso no lo sabemos, porque hasta el moribundo tiene tiempos para su cierre y quien se va del mundo en un accidente, nos siempre se va sin un momento previo. Lo tremendo es cuando los seres humanos se matan entre sí con violencia, y aun siendo los menos, son demasiados. Ese mal con el que convivimos cada día, sea más o menos de cerca o de lejos, es un hecho que habremos de asimilar como tal, mas no aceptar en la medida de nuestras posibilidades.

Retorno a lo que nos dice el diccionario y añado una palabra más: Integridad. Nos dice el texto: la plenitud es interinidad, es decir abarca todo. Es lo de dentro.

Con el devenir de la edad y más que nada con la observancia de las instancias que nosotros mismos nos proponemos como parte de la vida individual, nos damos cuenta de que el enlace en cada acción durante el día siempre lleva gran razón de ser. Hay un todo interno que rige y que se desdobla en el lenguaje.

Roma no se hizo en un día. Ni duda alguna de que cada uno de sus días contó con las premisas activas para la instauración de un cierto espíritu y ni qué decir de la infraestructura que a todas las naciones impacta hasta hoy, y dio al mundo grandes bellezas en los espacios tan armónicos que conocemos, así como el movimiento de la gente en activa proposición del imperio.

La circularidad de una determinada instancia, no es eterna, se transforma y a los imperios tambien les llega la decadencia.  Cuantas veces hemos escuchado que, por acciones inconscientes, seres se ven afectados en el devenir. Las horas del día, aun sin ser todas activas en sí mismas, tienen una razón de ser. Bien nos han dicho los científicos: las horas de cierre, las del sueño nunca son desperdicio, las ondas cerebrales se reconfiguran y nos dan una nueva oportunidad circular.

Concebirnos cíclicos no es poca cosa. La naturaleza nos lo presenta a cada paso y eso que ahí en natura no existe la conciencia, tal como la vivimos desde el cerebro. Con respecto al corazón humano hoy día ya sabemos más, lo cardio tiene neuronas tan importantes como las cerebrales.  ¿Por qué los ciclos vitales en natura se pueden regular mejor? Porque llevan los ritmos en el ADN, de cada célula y muchos son por el instinto bien regulado.

¿Si nosotros tambien tenemos ese ADN y la regulación, porqué nos distorsionamos? Tan claro como que:  nos hemos creído ser reguladores de aspectos que no nos competen. Libre albedrío… ¡que no es tan libre!.

Hoy día, muchísimas personas tienen enormes problemas de digestión. Ese es un ejemplo de enfermedades que uno ni se imagina cómo y cuándo se gestan, las cuestiones de las alergias en el humano cada dia están más presentes desde el nacer. ¿Casual? Mas bien causal.

Cuando agradecemos al Dios en el que creemos que nos haya dado un día más, no es por la cantidad de minutos que se nos otorgan, es por la calidad de lo que vamos a vivir y lo que podremos mejorar. ¿Queremos los días con sentido? Entonces hay que tener claro que no solo el acumular vivencias per se, lo que importa es concatenar toda acción con todo el devenir de la persona.

Nunca pensar que en vano se han vivido los días. Esto, al hacerlo consciente nos deja claro lo que es la misión central de nuestra vida. ¿Qué es lo que nos va dejando claridades? Ese pedacito de vida que llamamos: el día.

Tiempo cósmico… dirían algunos, horas apremiantes, pensarán otros. A fin de cuentas, ciclos inamovibles que se conjuntan con todos los movimientos vitales que se nos han entregado para dar nuestra parte, esa misma que sí es movible.  

Cuantos de nosotros al amanecer sentimos: - no me va a alcanzar el tiempo- estamos produciendo presiones innecesarias, el tiempo, siempre está disponible y no es importante por su cantidad, sino por la calidad que conlleva.  

Me encanta lo que dice Don Quijote… -tomar el aire del día-, es como decir: respira profundo y cuida tu -Ruah- ese aliento divino que se te ha otorgado. Comprender dos acciones de esta sencilla expresión:  lo que conlleva ese hacer que tenemos de frente actitud de crecimiento interior, además de que los vientos que nos rodean puedan ser percibidos como complementos activos del día. Aun sabiendo que un solo día es tan solo un lapso finito, ese aire que está ahí mismo es la acción misma, junto a nosotros lleva consciencia. Si nos limpiamos con buenos aires, avanzamos.

 

Hablar de redondez, nos hace bien a la mente. Si cerramos los ojos y vemos la imagen de la circularidad llena de coloridos, ¡ahí mismo estamos! Todos, damos por sentado que ese día que sigue al que estamos viviendo, llegará, aunque sabemos bien a bien que a veces no sucede así con todos los congéneres, y no pasa nada si hemos cerrado con los debidos deberes y haceres.

En cualquier momento se nos llevará a la siguiente dimensión y esto, lo empieza uno a sentir a partir de cierta edad. Los ciclos así son, finitos y así habremos de aceptarlo. Cerrar o morir no es el problema, lo importante es saber que tanto hemos logrado la misión.

Nos vamos y es seguro nos iremos mucho mas en paz cuando hemos terminado la jornada de trabajo terrenal. No es tan importante el tiempo (en las otras dimensiones del cosmos eso no existe) lo importante es saber que, pudimos disponer bien lo que venimos a hacer y que cada acción ha aportado a esa circularidad hermosa de las horas.

¿Alguna vez has pensado porque un día dura lo que dura?  Uno en la juventud siente con las horas más largas y el tiempo mucho más prolongado. Sin embargo, todos sentimos el devenir constante, y pronto sin más, ya estamos en el medio día, la tarde llega, y ¡oh lá lá! el fin de un día más.

 Las horas del descanso profundo y nocturno son como un paralelismo a la muerte. Si no tienes miedo de dormir, tampoco tendrás miedo de irte cuando se te requiera.  Todo se ciñe a nuestro cuerpo físico adaptado, estamos en el ciclo cósmico que por supuesto tiene sus razones que en lo subconsciente todos conocemos.

Yéndonos a la observancia del significado preciso de las palabras veremos que el diccionario nos dice:

Circulo es: área o superficie con curvatura constante. Es muy sencillo pensarlo así.

Mas cuando nos vamos a la palabra circular, es aquí en donde se nos dice…-que parece no tener fin, porque acaba en el punto en el que empieza. -

Me parece fascinante esa definición de circular…empieza donde termina y termina en donde empieza. Infinitud, es la palabra clave de todo circulo y cuando la concebimos mentalmente nos damos cuenta cuánta razón tienen los gallegos: -somos más remate que fin-. volver a la luz, siempre.

Nuestro cuerpo está diseñado para adaptarse a lo lumínico de unas maneras insospechadas y ni que decir a lo oscuro, es cuando es necesario dejar de pensar, dejar de darle vueltas a los asuntos y que lo brumoso aporte. Hacernos muy amigos de la almohada. No en vano ahí mismo se nos dice que consultemos y que mejor que sea con uno mismo.

Y, decimos: cada día con su circularidad, porque esa línea redonda solo al día le pertenece, es suya. Ese entorno que abre y cierra, tiene un sentido en sí mismo.

Por eso mismo vuelvo a mencionar el mandala: Nos muestra e inspira gráficamente lo que se nos ha reglado para obtener lo que tenemos entre manos. Algunas veces hasta podemos sentir que no ha sido completo un día para las demandas de nuestros objetivos, esto es falaz, lo que hemos vivido en el día es lo que nos tocaba. La importancia de lo rítmico. Nunca pensar que, si una actividad nos tomó más tiempo del que habíamos dispuesto para hacerla, la vida nos está robando tiempo, eso no creo que sea así, la vida siempre aporta el tiempo necesario, aunque el proceso cerebral y físico a veces respingue y piense que no es así. Estamos cada día más condicionados a ir demasiado a prisa. ¡Cuidado!

En estos nuevos textos trataremos de tener presente en que consiste ese sentir de la circularidad del día, de un solo día.

Trataremos de dar la explicación a ese sentimiento de que no hemos tenido un buen día… o tal ez hemos tenido ¡el mejor día!

Para quienes hemos hecho escritos de vida, o lo que algunos han denominado diarios personales, a veces en el comienzo nos creemos que será posible con religiosidad escribir cada día, y aunque no se logre ese diario del diario., es más bien tener la claridad y la disponibilidad de lo que sí queremos conservar con el buen uso de las palabras en continuo, éstas son entidades vitales. (Continuará).

 

 

 

miércoles, 30 de julio de 2025

 

Día a día, es el reto (20)

                                              Integrar todo lo vivido con soltura, en el día a día. MJ

                                                

Es mucho más sencillo de lo que en realidad percibimos, el arte de vivir.

Cuando el propósito de la vida permea como un velo que lo cubre todo, los días y las horas de las que se componen éstos, se nos dan con serena vivencia. Ese sentimiento de que como granos de arena de entre los dedos se nos pueden escapar los momentos con sus sagrados minutos, es seguro que no lo volvamos a sentir. Si de pronto esto es lo que sentimos, tal vez sea momento de darnos cuenta cómo, en mente ordenada… no hay avispero. Lograr hacer menos intenso el sentimiento de que estamos como en carrera, con los planes previstos y propuestos. Todo lo que ha permeado y que conocemos como experiencia, se hace más vivible.

Lo vivido se integra con liviandad fluida y hasta de una manera tan natural, que todos deseamos se dé ese buen sentir para percatarnos de que la vida es plena. Cuando entramos a la tercera edad o más bien a la parte de las cosechas de la vida, lo que hemos puesto en la palestra es seguro que esté dando algún fruto, los resultados cada uno de nosotros los cosecha de diferente manera, con sabores únicos y por supuesto con la presencia de amarguras que nunca faltan, y que con sobriedad de entendimiento se superan. Si hemos tenido la costumbre de ser demasiado exigentes con nosotros mismos, podremos dibujar una sonrisa frente al espejo para decirnos: ¡estás en otro ritmo, date la mano a ti mismo!  ser dueños del gozo de vernos y sentirnos sonrientes es producto de lo que hemos logrado. Llega el momento de percatarnos de que no existen ni son parte, esas necesidades apremiantes que en ido tempore permearon y que solo eran espejismos.

Leer obras como El Quijote de la Mancha, nos puede ayudar a agilizarnos las percepciones más valiosas, esas en las que sí creemos y que en estas obras clásicas se presentan como la mies de una época entera. El Quijote en su humanismo, es una obra en muchos aspectos con valores eternos.

Poder ver como aun en esos tiempos de la España quijotesca, ¡los molinos de viento… nunca son gigantes que tengamos que combatir!

Es verdad que todo lo valoramos con la realidad y la mentalidad con la que entramos al mundo, pero mucho más con la que nosotros seamos capaces de recomponer.

Los beneficios del entorno son de tal variedad que ahora es el momento de que pinten el día a día y así tambien observar que si algo nos preocupa habremos de ordenar prioridades, eso exactamente es lo que obtenemos con los años vividos.  Cuando las encomiendas elegidas han sido genuinas, no hay encantamientos que valgan, y lo que hemos adoptado cuando tan solo pasamos por los caminos, han de amalgamarse para dar la esencia de los años que faltan. Don Quijote camina mucho, encuentra situaciones difíciles, se involucra en cosas que cree le dignifican y, aun así, sale crucificado, y jamás pierde el ánimo que le centra, que le da sentido. Sancho le da una compañía invaluable, es rectora esa presencia en la dimensión más realista, que funge por momentos como un gusanito de la conciencia. Decir, que es cada día en donde radica el secreto de la vida plena, es algo que nos viene bien observar como una circularidad.  Los homos sapiens destinados a este planeta, tenemos una fuerza que no podemos desdeñar: la de reinventarnos a cada paso. Algunas veces la palabra reinventar asusta, la percibimos como el bicho raro que llega y no sabemos que hacer porque pareciera que nos podría picar.

 No es necesario cambiar con demasiada profundidad algo que ya tenemos establecido en lo que nos rige la mente, mas lo que sí creo que es posible, es variar los coloridos con los que percibimos.  La determinación o constancia, no se contraponen con lo nuevo. Solo se nos pide ese conocimiento en renovación, que pintemos lo que se ha opacado u obscurecido. Permitámonos en el día a día, ser más creativos.

La novela del Quijote se considera una narrativa de situaciones intercaladas, es decir varias historias en una sola emisión de voz, exactamente como se vive la vida humana. La variedad de personajes presentados conjuntamente con la riqueza de nuestra lengua lleva el hilo conductor como en un caleidoscopio de sorpresas. De pronto, pareciera que nada que ver entre sí, porque Cervantes nos pide ser más observadores de las personalidades, como las que entran de pronto en juego en la vida actual de cualquiera de nosotros.

Hay que tener en cuenta que cuando esta obra se escribió, las masas eran en su mayoría analfabetas, apenas se comenzaba a divulgar la cultura por los medios escritos y los libros no estaban tan a la disposición de todos. Hoy, tal vez el pecado es tener tanta propuesta y entrar en indecisiones de ¿qué leer? Volver a lo que tenemos en casa no es acción retrograda, es fundamentación de lo que si somos.

-La actitud crítica de Cervantes hacia las novelas fantásticas se fundamentaba _en la medida en que sobre esto dijera lo que pensaba_ en lo que él consideraba su falta de verdad; y parece que al referirse a la verdad no quería decir mucho más que los datos que suministra el sentido común…-.

El Sacerdote católico español Gabriel Calvo, que hace hoy día esfuerzos de reivindicar un catolicismo mas vivible en la España actual, conjuntamente con otros presbíteros nos traen reflexiones a la red para todos, y abiertos al mundo nos dan puntos de vista de la centralidad de la obra quijotesca en los principios básicos de la buena vida propuesta por el catolicismo original. El punto doctrinal de la enseñanza que a muchos de nosotros nos ha tocado aprender, no es el de las bases claridosas de la visión original y más sencilla, se dice que ya queriéndose adaptar a maneras mas propositivas (para obtener feligresía a como dé lugar) se pierden los principios básicos en el mar de ideas que a muchos confunden. Este sacerdote es claro y puntual en cuanto al Quijote y sus andanzas, comparte la puntualidad de acciones mucho mas humanas como fundamentación de lo católico vivible, y no solo lo ritualista.

En paráfrasis obtenida de su discurso, dice: el Quijote no tiene sentidos ocultos.

 Habría que decir que no es lo mismo comunión que consenso, porque quien comulga adopta, y hace vida lo que le es común con otro, lo puede llevar a la práctica más fácilmente. (Paraf.)

Los conceptos de Cervantes están realmente dentro de una comunión de ideas y más que nada de vivencias.

¿Qué es un consenso, a diferencia de una comunión?

Lo que abarca un consenso está presente en la realidad de un acuerdo producido por varias personas, y puede haber unanimidad que no es lo mismo que comunión.

Comulgar conlleva compartir lo mismo que une, es el pensamiento compartido y que nos hace más fuertes.

El Quijote, sin ser una obra propiamente espiritual, si es posiblemente una obra con claridades católicas de los lineamientos de su tiempo y muy en especial, el propiciar el bien común.

Cervantes además de proponer la crítica básica a los excesos de la caballería en los escritos que en ese momento se daban, tambien permite a su personaje reivindicar sus creencias en ese sentido, así como permitirse ambos, tanto el narrador como los dos personajes importantes del texto, dar sus puntos de vista de los modos de la catolicidad que en ese tiempo se propone.

La caballería si tenía implantes puntuales para su práctica:

-La protección al desposeído-.

-Defender a los católicos de las tropelías de los infieles-.

-Lograr la armonía entre el clérigo y el caballero-.

-El caballero, ha de utilizar sus armas para el virtuosismo espiritual-.

-Su espada es un símil de la cruz. La lanza, es símbolo de rectitud-.

El yelmo, es a su vez protección de la cabeza-.

Fe, esperanza y caridad son las virtudes de un caballero-.

El sacerdote que retoma estos aspectos del Quijote, hoy día nos explica en estas disertaciones que aún existen buenos motivos para leer la mencionada obra y darnos un paseo de vivaz entretenimiento en estas páginas que, a pesar de ser   tan antiguas, hoy día se pueden disfrutar en ejemplares muy viables para la lectura fácil.

Nos aclaran que, es una obra divertida. Presenta ideas claras con filosofía muy coherente, su lectura nos puede liberar de la pusilanimidad, porque un buen carácter necesita ser fuerte y claridoso.

Enriquece nuestro lenguaje castellano, que lo tenemos a veces muy limitado y tampoco en las lecturas de la modernidad se hace tanto uso de dichos, pensares y palabras de contexto clásico, como lo están en el Quijote.

En el libro se percibe una España con todos los sentidos de una nación bien establecida, asunto que con los años se ha deteriorado, y no solo en España se ha trastocado el sentido de nación, sino otras partes del mundo, el concepto se está resquebrajando, ya no es fácil la fuerza interna de los individuos que se identifican entre sí, más unidos, y esto permita aceptar los cambios. La llegada de migración genuina que a todos nos incumbe, porque todos tenemos migrantes en nuestra ascendencia.

Juan Manuel de Prada en una de sus disertaciones sobre la España actual y lo que es una nación, nos dice que, en una nación, ante todo, se sabe conservar tradiciones con cohesión que no es lo mismo que con coerción. Nos dan amplitud en el sentido del nosotros en contra de posturas con excesivas individualidades que se han venido profundizando en líneas actuales. Las tradiciones se pasan de generación en generación y se van puliendo, es un acervo cotidiano y moral.

El legado recibido, nos dice este autor, se ha de hacer mejor al pasar a los descendientes y no quedar como un proceso inerte. (Paraf.)

Si lo que queremos legar no se quiebra, pasará con la fuerza necesaria del bien auspiciado por los buenos pensares que se pueden recoger y disfrutar. Cuando vemos cambios de fondo, habremos de observar los porqués, es verdad que los jóvenes ya tienen sus nuevas posturas muy valiosas y propositivas.

Si existe tiranía en el mundo, el tirano más fuerte es el miedo. Las posturas demasiado mundanas a veces son muy duras e irrumpen con trastocamientos que ya no tienen retorno, habremos de aceptarlo para estar dispuestos a proponer.

La ingeniería social, nos dice este autor, está trabajando en pro de algunas posturas demasiado irruptoras para que las tradiciones propositivas de comunión, se pierdan. Un mundo a la deriva es conveniente para ciertos grupos, como el que en muchos puntos del orbe ya se vive.

Siempre es importante saber y tener presente el mundo del que procedemos, eso nos da coherencias para atenuar a esa desvíala espiritual y hasta la soledad interna.

Que el paso del tiempo no nos desgaste.

¿Somos rebaño? ¡Claro que lo somos!, mas que nada como homo sapiens, que debe ser nuestra primera identidad general, pero de ahí mismo tener clara la postura mental ad hoc, tanto en lo que queremos ser, como en lo que queremos legar.

Todos habremos de preguntarnos al menos alguna vez: ¿que entendemos por sentido de comunidad? para que no nos enfrentemos entre nosotros mismo por quítame estas pajas.

No es lo mismo lo que se entiende por tradición en lo científico que en lo social. A veces hay tradiciones que sirven, pero que científicamente podrían verse obsoletas y se trastocan rompiendo acciones que pueden ser muy propositivas par algunos grupos.

Don Quijote es un hombre doctrinal en sus fines vitales, aunque muchas veces se equivoca y es reconocido en sus devaneos que luego ha de recomponer.

Sancho lleva a Don Quijote a observancias mucho mas pragmáticas y eso es un componente muy divertido del relato.

Sancho como un ser oportunista nos presentan el modo de supervivencia de quienes sabiendo que no están actuando con todas las de la ley, lo hacen a veces con actitudes que se salen del orden y la templanza, sin mayores consecuencias.

Ninguno de estos dos personajes lleva en su entraña las características de hombres modelo ni mucho menos, lo más interesante es que nos brindan todo lo que son. Ser lo que si somos basta, haremos mas reflexión en este sentido. (Continuará).