miércoles, 22 de abril de 2026

 

Edificar, el día a día. (18)

                                            El verdadero castigo es nuestra libertad.

Jean-Paul Sartre.

                                            Aunque la frase que se considera más famosa de Sartre es -El infierno son los otros-. La frase con la que doy inicio a este texto, para mi es mucho más drástica y contundente. No la tomé del texto directo de él, y de plano hasta me queda la duda con respecto a ese asunto de andar atribuyendo frases así sin ton ni son a los autores literarios más famosos, habrase que confirmar de buena fuente, porque es tanto lo que se escribe hoy día, que lo fake está en todos lados. La haya dicho o escrito o sea en realidad una mentira total, de todos modos, habremos de comentar qué es esto de ¿la libertad?

El diccionario de la Real Academia de la Lengua nos dice:

-Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos-.

¡OH ¡Dios, vámonos con tiento que estamos de prisa!

La libertad ante todo está muy unida al don entregado solo al homo sapiens, el de tener ese libre albedrio profundo, que tanto nos ha dado para bien y para mal.

Ante todo, hay otra consideración que no podríamos dejar de lado: eso de la libertad nos la hemos creído de más. La verdadera responsabilidad está asentada en los razonamientos que nos son propios, que cuando son parte de nosotros genuinamente, es seguro que los tendremos mucho más claros, aunque nos encante meternos en camisetas de once varas. El poderse ocupar en asuntos de otros congéneres no es libertad, y eso es lo que se ha dado de más, o hablando claramente el hacer esas malas interpretaciones que solemos hacer, a modo, y ¡cuidado!: el chisme entra en esta categoría. Eso del libre albedrio se entiende a veces muy poco, se nos otorgó para las acciones que proponen y luego nos hemos creído que, al tenerlo como parte de la naturaleza humana, podremos hacer con él lo que nos venga en gana.

Responsabilidad en los actos… nos aclara la definición, es en donde se asienta la verdadera certeza de lo que nos toca hacer, porque sí que es un hecho que aprendemos a ser responsables desde temprana edad, al niño con el nivel de edad que tenga, se le conduce para su propio bien por el camino de que todo acto tiene consecuencias, ojalá todas fueran positivas siempre. El hecho real es que esto no es así, a veces los entuertos nos los procuramos nosotros mismos.

Lo más interesante que se le atribuye a Sartre es que diga que es como un castigo, el ser libres. Podría ser muy factible que sí fuera suya la frase, por la corriente filosófica que él mismo desarrolló y que sabemos es el sentido del existencialismo que es más drástico y con tonalidades negativas, un tanto es como si fueran parábolas sus frases, que confrontan al ser humano. Sabemos que hay otros filósofos que no son tan drásticos y tambien están en esa corriente existencialista que propone ante todo que la existencia es lo único que tenemos, pero en un tono más positivo.

A tener libertad se aprende, así que no es el gran regalo al ser humano poder decir: Somos libres y ya. Hay todo un proceso personal, es claro que la libertad está determinada por el ser de cada persona, porque el asunto no viene con manual de instrucciones, (ojalá fuera así) nos ahorraríamos el camino de experimentar y de ahí acatar lo que en realidad nos es positivo. Es comprender que al ser seres pensantes tenemos mucha responsabilidad, mucho más que todos los demás seres de la creación.

Los humanos, tendemos a ser demasiado confiados. En la era actual eso se ha abatido bastante, ya no nos vamos con cualquier finta, como coloquialmente se dice, estamos mucho más alerta; aun así, caemos en baches que ni por asomo nos imaginamos.

En estos momentos que escribo, podría decir que algunas de las enfermedades que nos aquejan son producto del mal uso de la libertad, en mi caso personal acabo de vivir algo así, estuve de viaje y varias cosas no tuve en cuenta, como lo es el clima extremo de los lugares, por lo que al volver a casa enfermé. El clima es determinante para un equilibrio en la salud, en mi caso me deshidraté con el frio y no se manifestó. 

Al volver a casa todo se desencadenó. Uno siente como una especie de coraje, de susto, de impotencia ante el desconocimiento de algo tan elemental.

No todos podremos saber a temprana hora, a la hora que somos adultos ya activos, exactamente qué es lo que queremos, que es lo que nos conviene más y como implementar para tales estados de vida. Las religiones nos dan la libertad interior, pero en cuestiones de otros indoles a veces lo desconocemos todo, creemos saberlo, pero es siempre un saber a medias, mucho más cuando tenemos claro que vamos cambiando con las etapas de vida y es en el caminar o en el camino al andar (como bien dice Serrat) que se aprende por donde se aprieta la tuerca y por donde se afloja.

Mientras mis disertaciones sobre la libertad me encuentro atenta escuchando el canto de la paloma torcaz, esas que al amanecer siempre dan una buena bienvenida a todos los humanos que habitamos los lares del sureste mexicano. Lo hago con más atención con la esperanza que su canto me dé el sosiego que necesito. Todos enfermamos y todos nos olvidamos que ahí en el mal físico se nos está hablando de libertad, es obvio que no la tenemos completa y que la presencia de paz, ayuda mucho.

En realidad, somos producto de lo que nos va tocando vivir. En estos días que releo, escribí un testimonio en mis libretas de vida, sobre Sergio Bustamante el artista plástico que habló de cómo el mismo decidió que en la vida todo muere, y que el mismo se forraría de esperanza para poder vivir sin ese sentimiento a flor de piel.  No le llegó gratuitamente, ya que demasiado pronto en la vida se le creo una angustia existencial del tamaño del mundo, el mismo explica:  -perdí a mi madre a los 14 (catorce)años de edad, más allá la tía que me hacía compañía era casi de mi edad 13(trece)años de edad, así es que se acercó de plano a su más cercano pariente quien se hizo cargo de él, que fue el abuelo, quien ya estaba enfermo y no duro mucho más allá. Conclusión: -Todos mueren…- Esto ha de haber sido terrible para un niño de esa edad, entrando a la adolescencia. Uno pensaría, que este humano que ha sufrido tanta perdida, terminó siendo un ser atormentado por el dolor o las angustias, ¡mas no fue así!, el mismo se define como un ser de paz. El camino que tomó fue la libertad de decidir, adoptar perros que  fueron sus amores por una parte. Y, se le pregunta ¿A quiénes consideras tu familia? Y el mismo dice con claridad: -A todos los artesanos que trabajan en mi taller, ellos son mis familiares-. -Lo que mantiene vivo al ser humano y a mí mismo, es vivir por la ilusión de lo que haré-.

Es decir, elige, y lo hace con la libertad marcada por la experiencia personal, va por el camino positivo, porque nos damos cuenta que le habita una mente sana y permeada con la libertad de obtener de sus enseñanzas las lecciones de vida.

Algo muy singular de este artista es que de pronto se entera que se está plagiando su obra en México, su mismo taller ha dejado ir los moldes básicos de sus creaciones. Si de pronto alguien te dice que tiene una obra original de Sergio Bustamante, tomate la libertad de no desengañarle, porque tal vez pagó muchos pesos por esa libertad que se dio de adquirir una obra que le vendieron como original, y es falsa.

Cuando al maestro se le pregunta sobre esto, y que medidas ha pensado tomar al respecto para remediar ese asunto de los plagios, todos se quedan atónitos con la respuesta: -Nada- nos dice. Así tal cual. -En lo personal no solo no me importa que hayan plagiado mi obra, tampoco me pondré a averiguar quién de mis empleados a cedido los moldes y como se ha dado tal acción, primero está mi paz, así que opto por sentirme honrado de que guste tanto mi obra, que ha llegado al punto de reproducirse-. Claro está, que es una libertad mal entendida y se puede percibir como algo pésimo hablando en plata, pero ya vemos que no todos los asuntos se resuelven con plata. Pésimo que a una persona le den gato por liebre, mas el maestro apunta que a fin de cuentas su obra es apreciada y si de esta manera está presente en más espacios del mundo, pues adelante.

Esto mismo pasa en los ámbitos de la moda, de las piezas automotrices etc. Los plagios son parte de la vida humana.

Sergio Bustamante, el arquitecto que se hizo escultor y que no tiene empacho en decir libremente que quien quiera plagiarle que lo haga, él no se contamina el alma en reclamos, se siente orgulloso de ser valorado, tan valorado. Mas que nada nos da una lección de libertad, uno puede tener la libertad de tomar las cosas con respecto a lo vivido y este ser que tuvo que ser tan fuerte por una infancia de desdicha, no va a tomarse la vida adulta que ya logró de una manera equivocada.

La verdadera libertad está asentada en cómo nos miramos a nosotros mismos. Como nos podemos ver sin veladuras, así tal cual somos. A veces esto mismo causa miedo, es interesante aprender de personas como este artista que se siente feliz de haber optado por la escultura y que esto le haya dado tanto a el mismo y en el mundo.

EL mismo autor nos dice que -el paso del tiempo va afinando las percepciones que tenemos-. Seguro en los tiempos de sus pérdidas humanas, no había esa costumbre de hacer terapias y el mismo fue saliendo avante con sus asuntos internos, volviendo todo un gran dolor en creatividad, haciendo libremente lo que le parecía en hacer y lograr.

-Todos tenemos en el ser resacas del mar de fondo espiritual que nos contiene por dentro, que nos dan estructura interior-.

Hay cosas que sin darnos cuenta nos van alejando de Dios, eso sí que sucede. A Dios no se le tiene seguro hasta que sabemos que la libertad que nos dio es condicionada y que depende de las elecciones que hagamos. Lo que más nos aleja de Dios es la ignorancia, es tener reacciones absurdas ante actos totalmente humanos, porque sí que vemos la paja en el ojo ajeno sin ver la tremenda viga que se alberga en el nuestro.

Las libertades con los tiempos históricos han cambiado sus ritmos internos y ahora vemos cómo se manifiestan las cosas de tan diversas maneras. Aceptar que cada ser humano ante lo que elige es libre y es tambien responsable de lo que de eso se derive, es un principio vital. Si aceptamos esta dinámica, es seguro que viviremos más en paz.

Los caminos que los jóvenes Milenials han ido tomando, a muchos que nacimos a mediados del siglo pasado nos sorprenden, no quiere decir que nos parezcan mal, tan solo nos hacen tomar más aliento para procesar esas decisiones tan acertadas para ellos. Ya vemos como hasta la libertad en las universidades, que son los centros del saber, han tomado el sentido de profundizar en los modos de aprender muy diferentes a los que nosotros mismos utilizamos cuando nos tocó pasar por esas casas del saber.

Hoy día el joven ya no utiliza tanto los libros de papel, yo misma me quedé asombrada cuando mi hija hizo la maestría solamente en línea y con textos que de ahí derivaron por parte de sus maestros, el otro día lo conversaba con ella y me decía que las bibliotecas de papel seguirán teniendo su sitio en el mundo. En lo personal acabo de conocer una de las más enormes y bellas del mundo, la del Trinity College de Irlanda, y nos comentaron que están en proceso de limpiarla, los miles y miles de volúmenes serán bajados y reacomodados porque han acumulado mucho polvo, según nos dijeron se cuenta en toneladas, es una joya en sí misma. Claro que ninguno de esos libros se volverá a consultar, ya tuvieron su tiempo y su momento, hoy día están en la etapa de ser tan solo un símbolo estupendo del saber humano.

Es así mismo, que podremos reflexionar en qué es lo que nos significa a cada uno de nosotros ese sentido de libertad que se nos ha otorgado. Las libertades, es un hecho que nos han dado la vida que tenemos hoy día en el planeta, y no podremos negar que unas veces para mucho bien, mas otras tantas para infligir   el mal en nuestros propios congéneres. (Continuará).

 

 

 

 

 

 

 

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