miércoles, 23 de julio de 2025

 

Día a día, es el reto (19)

                                                                           Los malos hábitos del carácter, pintan oscuras líneas en los mandalas de nuestra vida. MJ

 

                                                        Creo haber hablado bastante de los colores. Solo me es preciso admitir que, sin el aprecio a ellos, mi vida no sería la misma. Esas percepciones que nos pueden permear e infundir la buena energía y moldear el carácter, nos permiten con los coloridos circundantes hacer que veamos los cambios de luz durante el día, observar la tarde si se viste de armarillos o azules. Mi padre, en sus silencios siempre disfrutó de los coloridos y así silenciosamente lo transmitió y todo se ha quedado a mi lado. Cada que me descubro gozando de los coloridos de algún entorno o de algunas cosas u objetos, se evoca su presencia y como si me dijera ¿ves? ¡Cuánto te lo dije!... el verde seco combina perfecto con el azul cielo y ni que decir cuando se eligen los colores complementarios, que luego aprendí a valorar en clases más formales, a tener esas combinaciones presentes. Si queremos el mandala vital con certidumbre en sus líneas y cada parte lograda con todo lo que merece y con las percepciones que le dan vida en nuestra existencia, hay que observarnos en reacciones y convivencias. Si queremos más alegría (y en verdad que sí que hace mucha falta) es necesario dar lugar a ese sentimiento y así con todo. Hay razones para elegir coloridos, sea en la mente o en la realidad material. Me doy cuenta de cómo hoy día se prefiere los colores neutros.  Es claro que esto se dé así, porque son colores que vinculan, que dan paz.  No en vano nos propician que los ambientes sean más relajados. Los grises que están tan de moda, habremos de recordar que son la mezcla de todos los colores (el blanco) y el no color (el negro). ¿Puede haber más equilibrio? No creo. Saber si fueron los arquitectos, decoradores de ambientes o los diseñadores gráficos quienes fueron proponiendo esto, al común de los mortales nos da lo mismo, lo importante es que se ha dado como asunto grupal y hay que apreciarlo. No es casual el mar de fondo de las tendencias que se hacen costumbres sociales.

 Es un hecho que las buenas razones habremos de descubrirlas en la vida de cada día. A veces en lo personal se dan como una buena opción para adoptar y en lo grupal observar, valorar.

Se ha perdido mucho la consonancia con la vida, se percibe un cierto desaguisado en los ambientes, no solo en la vida común y corriente, sino tambien en las esferas más reducidas de la convivencia humana. El contrapeso en muchos aspectos brilla por su ausencia y hay dejadez en algunos sectores de la vida en común.  Existen más cada día las dificultades en la convivencia personal, en los intercambios sociales.

 La vida de hoy está urgida de que la fuerza aglutinante y renovadora esté presente, existe esa fortaleza en cada uno de nosotros y habremos de hacerla vital. Pareciera que, de los tonos de gris, se fuera a tomar la energía renovadora y silenciosa. Hay una necesidad de equilibrios y más aún, cuando vemos como los mundos de las mentiras se expanden como si nada.

Los tonos de beige tambien son parte de las coloraciones neutras y dan paso a algunas combinaciones acertadas. Están en menor escala.

                                                                Si ponemos en la mente la percepción de los colores, es seguro que las actitudes toxicas de nuestro entorno no nos llegarán tan fácilmente, el ánimo se alimenta mucho de los coloridos.

Todo es posible cuando tenemos una buena postura anímica.

El corazón añoso del mundo tiene siempre mucho que ofrecer, y hoy día pide a gritos renovación desde adentro y ésta se encuentra en los buenos momentos que nos podemos propiciar. Caminar, irnos por la ciudad en la que habitamos con pies de plomo y vista aguzada. Si salimos del país, gozar y no tomar tanta foto, ya eso nos está acaparando en demasía. Es importante saber cómo se mueve la cultura material en los entornos, expos, conciertos y todo tipo de manifestación que nos aporte.

A los apremios aprendí a darles su lugar en la vida. Aquietar impertinencias. Me daba cuenta que aún tenía ese sentimiento de que el tiempo nos puede comer el mandado, y que lo propuesto se mal logre. No es manda hacer de todo, ni concretar los diversos asuntos al mismo tiempo.

Aprendemos a fuerza de tener presente las prioridades, ¡que la vida no es carrera de obstáculos! es vivencia bien llevada.

 Fue en estos tiempos que comencé a depurar ese sentir y a darme cuenta de lo que en verdad era importante para darle el lugar merecido, el momento y el sitio. Hay momentos y situaciones que han de esperar, pues que esperen. Con pausas y sin contratiempos propiciados, la vida se disfruta más.

La mente es un hecho que nos hace creer que hay apremios infalibles.

Cuando se desfasa lo que tenemos que vivir, es cuando aparecen las líneas negras y sombreadas del mandala de la vida, entra una especie de vacío que nos empuja como si estuviéramos en un camino más nublado que de costumbre, es cuando le damos entrada al stress. Todo lo que se sale del cauce propositivo y positivo para resolver, nos da la impresión de una imprescindibilidad, que no es real. Es entonces ¿que habremos de cambiar?, el ritmo. No todo es imprescindible.

¿A qué le podemos llamar una impertinencia? Remitidos al diccionario nos dice:

Dicho o hecho fuera de propósito.

Nos deja claro el lenguaje que ese despropósito puede ser causal de mucho desorden. No sabemos cómo, pero se puede acumular todo y presentarse la vida con ese sentimiento de estar en lugar y momento equivocados.

Tambien este concepto se asienta como importunidad, o lo que es lo mismo: importunar es hacer o decir fuera de lugar.

Muchas personas son impertinentes, porque no se han educado con oportunidad la conciencia emotiva, las percepciones de lo realmente importante.

Cuidar el foco de los intereses, tener a mano una buena lectura. Leer no es memorizar, es gozar con el texto fluidamente.

Por estos dias tomé un curso muy completo sobre la obra emblema de Cervantes: Don Quijote de la Mancha. Había venido a la ciudad una especialista cubana en el tema, y en verdad que valió mucho estar varias semanas por las tardes aprendiendo y analizando este texto.  Hablaremos de algunos aspectos de esta obra.

Se nos hizo reflexionar entre las diferencias entre verdad y espejismo, la mente de Don Quijote es bien sabido que tenía sus propios derroteros. Así que nos pusimos manos a la obra aclarando algunos términos. Lo más claro que hay que tener en mente es que lo veraz, es lo que siempre se apega a verdades, son estas últimas las que están sujetas a mas circunstancias de tiempos y de momentos que pudieran ser más movibles. Diferentes aspectos, dependiendo de la cultora.

En el libro de Vladimir Nabokov sobre el tema, se aclaran cosas tales como:

-…el Quijote es el punto de partida lógico para hablar de la evolución de la novela-. Es novela, pero a la vez es crónica y así mismo es fantasía que nos divierte, habla de una época que se cierra. Es un libro que se puede comparar con un cuento de hadas y a la vez es menester no estar cerrados ya que   la ficción es parte importante, así como las maldades que algunos seres humanos suelen propiciar como divertimento, es probable que deriven de vidas ociosas.

Es una maravilla como en la vida real de la España de Miguel de Cervantes, encontró el justo y preciso instante para hablar de las ficciones que darían pie a esta magna obra. Geográficamente estamos por momentos en la zona de Argamasilla y el Toboso en la región de La Mancha, también se camina por la reseca llanura castellana, así como por la Sierra Morena, por decir lo más general, porque los ambientes son variadísimos y eso mismo enriquece la narrativa.

 Existe una evolución en la forma épica de narrar, hay -un nuevo camino entre el monstruo alado de la epopeya y la prosa especializada de la narración de entretenimiento-. Va surgiendo la novela que da pie a la consciencia.

Tanto Cervantes como su personaje eran buenos católicos de su tiempo y esto se dejará entrever entre los principios de vida que se manifiestan, siempre en la búsqueda del bien, haciendo el bien, como Don Quijote lo concebía.

Y nos dice el autor: -la lección que se saca del libro es la presunción de Don Quijote de proponer el bien general, campo de acción que solo corresponde a la iglesia-.

-…la exclusiva convicción, imperiosa y prepotente, de que para llegar al cielo había que pasar por una puerta de cuyas llaves eran ellos los guardianes-.

Un caballero y un escudero son en realidad algo así como una sola cosa. El escudero se encarga de seguirle la corriente a su caballero.

En el Quijote se habla de una nobleza extravagante. La figura flaca y caminante que vemos a lo largo de las llanuras que se recorren, es como si de pronto se proyectara a todos los confines posibles de la tierra, algo que va mucho más allá de un cuerpo humano que actúa y decide, es toda una modalidad de vida. Es así mismo como llega hasta quienes nos podemos convertir en eternos lectores, ya que El Quijote atrapa, tanto por el ser humano protagónico, así como por el personaje logrado.   

-Examinemos un tanto al triste caballero-. Fue Sancho su escudero quien lo nombra como el caballero de la triste figura.

-Antes de tomar para sí el nombre de don Quijote se llamaba Quijada o Quesada a secas. Es un hidalgo rural, con su viñedo, su casa y su trozo de tierra de labor, buen católico…flaco, frisando en los cincuenta años-.

Es un caballero con ideas muy propias de los de su estirpe, mas, yendo de pronto mucho más allá de lo esperado en sus modos nos sorprende y se exhibe con conatos de rabietas mal ubicadas y momentos de felicidad que son insospechados. A este sujeto le gustaba dormir a la intemperie y estar al pie del cañón con andanzas extremas, con visiones únicas.

Continua el texto: -se ata el yelmo improvisado con unas cintas verdes… con el escudo sobre su flaco brazo y una rama de árbol por lanza, monta sobre su Rocinante, que es igual de macilento y cuellilargo…-.

Es don Quijote un ser de piel macilenta de un tono amarillento, generalmente de ceño adusto. Disfruta de los silencios porque escoge las palabras para pronunciar con decoro y cuidado. No se maneja con malos sentimientos. (paraf.)

Hay una cosa que no ocurre jamás: -la menor sombra de critica a Dulcinea, la dama de sus sueños-.  A Don Quijote es difícil que hoy día se le pueda tachar de misógino, es verdad que a las mujeres de su tiempo no se les veía de igual a igual respecto a los varones, mas era producto de esa época, había decoro. La caballería honraba a las damas, era menester restablecer ese modo de ser en todo su haber.

Y, ¿Sancho Panza? -Es un jornalero que fue pastor. Tambien celador de una hermandad. Padre de familia y vagabundo de corazón-. Nunca aprendió de letras, ni escritas ni leídas.

Su figura contrasta bastante con la de su caballero, él es de complexión rechoncha, y demuestra -demasiado ingenio natural para pasar por tonto-.

-Cervantes utiliza el adjetivo noble con toda seriedad al hablar de la resolución de Sancho de no apartarse de su amo en un momento de especial peligro. Este amor a su amo y el amor a su burro son sus rasgos más humanos-.

Se dice mucho que los caracteres con los que tratamos suelen ser contagiosos a la larga, o tambien a la corta si son determinantes. Se habla mucho como estos dos personajes se contagian los modos, los dichos y de pronto veremos en los pasajes más emblemáticos como Sancho actúa como don Quijote y viceversa.

Don Quijote tiene un carácter ajedrezado: de pronto su mente es de cuadricula blanca y luego de cuadricula negra. Estos dos colores fluctúan en su ser, en sus rasgos más promisorios.

Se dice que en la actualidad las obras literarias ya conquistan las conciencias. En estos tiempos de la picaresca y de cuando se escribió el Quijote, aun los personajes no recuerdan ni saben los hechos que se pueden recordar de ellos. Hay menor conciencia de lo que se aporta. El Quijote quiere fortalecer el bien que se esfuma.

-El amor de Cervantes a la naturaleza es el típico del llamado Renacimiento literario italiano-. (Continuará.).

Referencia:

Curso sobre el Quijote.

Vladimir Nabokov.

Biblioteca de Ana Mario Moix.

Ed. Clásico Zeta.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

jueves, 17 de julio de 2025

 

día es el reto. (18)

                                                                              Percibir todos los aspectos vitales, y permitirnos una visualización de la vida integral y circular. MJ

                                                                                                                                           

La visualización completa de la redondez de la vida, de cada día, está en la mente. Se apoya tanto en los asuntos físicos que son parte del día y del conocimiento y cuidado del cuerpo humano, (maquina fantástica que se auto conserva si es necesario) así como en los asuntos más internos y espirituales. Cada época del mundo y de la evolución social de lo que somos como grupo, cambia, mas nunca es una radicalidad tal, que no podamos comprenderla para apuntalar la paz personal.

En los ámbitos físicos los adelantos en las ciencias del hombre están dando puntos de vista que nos permiten conocernos mejor, los estudios en genética y física cuántica para comprender los movimientos del cerebro humano son un área de mucho interés y han ampliado el conocimiento de lo que es el lenguaje. En los ámbitos del alma humana, cada ser va eligiendo los derroteros para tener esa formación integral que necesitamos, la vida si puede ser más plena y con una visión de dimensión universal y no tan solo localista.

La vida en particular de cada ser solo se compara en algunos aspectos, porque somos seres únicos e irrepetibles y puede llevar toda la vida darnos cuenta de las características que como unidad nos dan luz especial. Sin prisas, porque sí son muchas las cosas que cada día se van develando y si así nos lo proponemos, cada vez nos acercamos a saber porque somos los que somos. Saber cuándo se cierra una etapa y cuando se abre la otra, y no solo por la curiosidad que esto implica y lo entretenido de observar, sino que es importante porque nos marca en la acción.

Todo esto se va abriendo desde nuestro centro, exactamente como se colorea un mandala: desde el punto mínimo e inicial, con centralidad. Hasta llegar a la línea exterior que a la vez es la de cierre, en la vida humana es hasta el último suspiro. Sabemos claramente (porque es asunto que nos dicen los especialistas) no hay nada que se quede a la deriva. Todo lo vivido cuenta.

Lo que va llegando, se asienta como componente de lo que ya está dado y siempre es diferente. Para que no se nos haga un mazacote la vida misma, es importante dejar ir lo que ya no aporta, y abrir el camino para asentar. La línea nueva, el diseño de la etapa que siempre tendremos de frente a nosotros mismos, es o podría ser más serena si estamos seguros de que lo pasado ha dado la parte constitutiva de la vida que se nos ha entregado y que no se nos desvanece en las manos, sino que la vivimos.  Exacto como en el mandala, es cerrar las partes, la vida que vivimos crea las oportunidades para su realización y nosotros habremos de aprovecharlas aun siendo a veces contradictorias o peor aun siendo adversas. Nadie se escapa a la adversidad, la vivimos en la realidad elegida, así como en las interrelaciones con los congéneres. Vemos que de un punto nace todo y de ahí se deriva el diseño. Unos lo prefieren más lineal, a otros seres les gusta más lo barroco y así también sucede en el devenir de las elecciones de como armamos las líneas, las figuras, y ni qué decir de que colores les añadimos, sea al mandala, sea a la vida misma.

Es muy positivo proponer, mas hay que fijarnos a quienes les proponemos y que asuntos ponemos en la palestra, porque las personas que no saben dialogar, toman las cosas de una manera personal y se crean enconos. Ya lo viví, amigas que no saben el valor de un buen diálogo, tienen fecha de caducidad en nuestras vidas.

En el año 2010 me dedique a trabajar como mejor podía la espiritualidad que deseaba me habitase. El Zen me había ya dejado muchas cosas claras de una metodología para obtener ligereza y agilidad en el pensar, pero aun de pronto se aparecen aspectos que dan la impresión de vacío… ¿descuidamos algo? Quería bajar el nivel de mi apetencia a estar dando explicaciones de más, yo sabía que para mí el lenguaje lo era todo, y, aun así, no lograba depurar ese impacto. El lenguaje afecta hasta nuestras células.

La amistad con uno mismo a algunos nos cuesta trabajo. Ser los mejores amigos de nosotros mismos es un proceso que se aprende. Creemos a veces estar tan desvalidos, que optamos por congéneres que nada que ver con los intercambios.  Interactuar con otros congéneres y considerarlos amigos y amigas de fondo no es la tarea central, hay que tener mucho cuidado, porque las personas mal interpretan.

Al cabo, de plano nos damos cuenta que no todo se puede compartir. Los amigos no siempre lo son. De nada bastan las intenciones en la amistad si el pensamiento y los valores son diferentes, lo que cuenta para crecer son las empatías.

Que expectativas… ¡ni que ocho cuartos! Valorar los momentos y tomar de éstos la mies de la vida. Estar en la vida es responder a las demandas que se crean y que en su seno traen lo expectante que se hace realidad. No se camina de la expectativa a la realidad, es más bien de la realidad a la vivencia concreta.

Es un hecho que cuando ya nuestros dos progenitores han partido de este mundo, la vida se nos presenta con novedosos caminos a valorar, cambian los coloridos y no podemos dejar de darnos cuenta que ya vamos llegando a las líneas divisorias de la vida más centrada. Comenzamos a percibir a los seres que nos dieron vida de maneras diferentes, en algunos objetos vemos su presencia y hasta en sueños se nos presentan por momentos.

Tenía yo 55 años de vida, percibía que ya era hora de dejar descansar algunas dudas más profundas y tener más claros los derroteros del día a día, que ya tenían unos colores bien elegidos. Las líneas de vida sí que se van definiendo diferente conforme nos llega la madurez, lo percibimos y eso es para dar uno de esos respiros de gratitud, haber podido avanzar no ese poca cosa.

En algunos ámbitos muy vitales me parecía que cada día las personas querían menos compromisos de forma, de los que habíamos visto eran parte fundamental de otras épocas, ahora se percibían con cambios drásticos.  

Los jóvenes construyen sus vidas con nuevos patrones que arrastran, motivan y proponen con diferentes puntos de vista. Eso da alegría.

Aprender que en la ayuda de casa las personas que vienen al trabajo doméstico, tienen una vida personal que hay que respetar y no querer que se adapten a la nuestra. Al principio, cuando me avisaban que habrían de faltar quienes nos ayudan, en mucho me parecía falta de responsabilidad. Me indisponía anímicamente por tener que reordenar el día.

 ¡Pero qué tontería!, al fin comprendí: si la dinámica esperada no se logra es por algo, y habremos de encontrar otras maneras. Hoy me queda claro que como yo viví de niña en una casa burbuja en donde quienes nos ayudaban vivían con nosotros, era otro mundo. Eso es cuento del pasado. Ser parte de la vida doméstica ya es otra dinámica que se recrea. Me asombra cuánto varón adulto hace en solitario la compra casera de los víveres.  

 En casa, el trabajo se reparte y se organiza hoy día muy diferente. porque no podemos dejar de ver y apreciar que tanto se nos han agilizado las cosas y ayudas dentro del dinamismo de la casa moderna.

Hoy día, ya nadie quiere planchar la ropa en casa. En lo personal lo termine comprendiendo y aceptando, si quien nos ayuda en casa  ya no va por esas tareas, se plancha la ropa en las planchadurías.

De esto mismo se trata la redondez vital, de saber cómo nos organizamos para que todos puedan tener el equilibrio deseado. No es fácil a veces, el trabajo casero es muy demandante. Hace unos días escuche la entrevista que hizo Sabina Berman a una Dra. norteamericana respecto a las líneas de hoy día de personas que prefieren quedarse solteras y vivir su vida en soltería y soledad. Claramente dijo: es vocación en primera instancia. El matrimonio uno lo elige o no lo elige, así de sencillo.  Las jóvenes tampoco quieren centrarse en lo que se había propuesto como asunto inevitable del género.  Los varones se han visto muy afectados, no se les ha educado para tomar su propia vida casera por los cuernos, por las riendas de las acciones más evidentes.

Dice esta misma estudiosa del comportamiento de las parejas, que hay casos en los que los varones enloquecen, otros se vuelven agresivos y hay estudios de que los tantos feminicidios en todo el mundo se deben en parte a corajes enconados y no resueltos con la mente, sino con la visceralidad. La educación de la emotividad está siendo asignatura pendiente. Ya en todos los colegios eso se percibe.

Ese justo medio que la misma sociedad ha creado, de pronto se vio trastocado y parece ser que los homos varones se conduelen de que las homo mujeres, ¡estén como con el chongo suelto! ¡Mi Dios! En lo personal no creo que se haya creado conscientemente esta situación, que en algunos casos es demasiado hostil para las féminas. Es un desequilibrio que también nosotras mismas podremos ayudar a reconvertir, es el devenir de los tiempos lo que propone las demandas de los modos de vida que conforman la cultura, ya más adelante hablaremos de la importancia del lenguaje en la creación cultural. La vida les cuesta a los varones mucho más cuando hay que vivirla en soledad, aunque los mas educados hoy día (y ni qué decir de los países nórdicos) están resolviendo las cosas con mucha inteligencia.  Dándonos cuenta que los roles no definen nada, ninguna feminidad se ve afectada porque se tenga que hacer una revisión mecánica al automóvil por algún asunto, ni ninguna masculinidad se ve afectada porque haya que cambiar el pañal al crío. A quien le inoculan algunas tareas como obligación de vida, entre otras el solo hacer determinadas cosas y junto con pegado la otra obligación que asumen los varones de ser proveedores, pues es claro que, si eso se da, es a voluntad.  Cada persona ha de aclararse que misión ha venido a desempeñar y tomarla para dar esa parte en esta vida terrenal. La vida que pasamos en la tierra bastante corta, es el reto mayor y más descuidado.  En próximos capítulos de estos textos estaremos hablando de algunas cosas puntuales de la adaptación humana, comenzando por los otros humanos que fueron las neandertales. Una especie humana muy interesante. Existen muchísimos estudios de esta especie hermana, que para nada es parte de nuestro devenir genético, aunque como veremos más adelante, sí existe evidencia de cruces de relación con los sapiens, que reconvierten y ponen más énfasis hoy día, en lo interesante de estos estudios.

                                                     Es verdad que los neandertales tenían (al parecer) todo para sobrevivir, y se extinguieron. Eso nos pone a tener las barbas en remojo.

Cuando ya peinamos canas, los retos personales jamás han de cejar en cada uno de nosotros y ni qué decir de dejarse abandonados. Todos somos capaces de variadas actividades, habremos de apuntar que todo es motivación.

En lo personal nunca he sido demasiado persistente en mis acciones de hacer ejercicio físico como tarea, o por querer un físico mejor, tal vez si  quiero mi cuerpo más sano y eso me ha hecho ejercitarme, mas todo ha sido con el gusto ante todo de realizar una actividad. Dígase tenis, lo juagué toda mi infancia con mi padre.  En la adolescencia me conflictué un poco, mas no lo dejé, y gran parte de mi juventud y ya entrada la madurez jugué mucho y lo disfruté más, terminé dejándolo por asuntos médicos, muy a mi pesar. Por ese momento mis hijos nadaban en forma y yo me avoque a hacer lo mismo, todos tomamos clases de natación y lo gozamos. Mas adelante me dedique a caminar, por un tiempo lo hicimos mi esposo y yo, y él se dio cuenta de que eso no le agradaba porque tenía unas molestias en las rodillas, así que las caminatas terminaron siendo en solitario y hasta como meditación. Tomaba fotos del entorno, me llaman mucho la atención los retoños. Varios años utilice la bicicleta para ejercitarme, a veces acompañada de alguna amiga, a veces sola. Mas, la sorpresa mayor llegó cuando mis hijos me han motivado hoy día a hacer Pilates. Solo de escuchar la propuesta me acalambré, porque creía que ese ejercicio no era para mí, lo pensaba demasiado demandante y fuerte y que no daría la talla. ¡Nada de eso! de hecho es fuerte, pero se adapta perfecto a cualquier edad y   lo más bello que he encontrado es que hay niveles y las personas que nos guían en la clase no pueden ser más amables. Una vez más, la empatía lo es todo, y siempre y cuando asumamos la realidad. Llevo ya varios meses haciendo Pilates y me puedo sentir feliz porque me siento un tanto más ágil, muy bien recibida en el recinto, aun compartiendo la clase con personas mucho más jóvenes. Muy aptas que son las jóvenes y fantásticas en su desempeño y yo en el mío. Mis músculos de tercera edad creo que han adoptado una nueva sonrisa interior y no podrían estar más felices, ¡están tomando nuevos aires y fortalezas!. (Continuará).

 

 

 

 

 

 

jueves, 10 de julio de 2025

 

Día a día, es el reto. (17)

                                         No existen las coincidencias. Todo ocurre por una razón y con un sentido más profundo.

Brian Weiss.

 

                                                                   Aunque a veces percibamos los eventos y creamos que se dan un tanto desligados, todos están concatenados en una redondez. Ésta, no se forma de igual manera en cada persona es particular. Llevan ritmos vitales los eventos humanos y la argamasa principal que une, es el lenguaje. Esto quiere decir que cada momento es integro y total. Al juntarlos, iremos dando las formas al todo, sean circulares o no, la redondez se refiere a la integración total.

Lleva nuestra existencia ritmos tan personales, como los que podremos observar en un mandala, lo redondo forma parte de cada punto estratégico, aun con partes diferenciadas. Aunque la figura no siempre se conciba circular, lo es.

Percibirlo así, da estructura mental asertiva.

                                                        Aquí mismo veremos la libreta # 83. Año 2010.

La libreta para esta etapa la elegí con un diseño floral en las portadas exteriores. Éstas, aparecían en las búsquedas por las papelerías y tenían una razón en ese momento especifico, fueran por el diseño o los colores. Siempre me han encantado las flores, en particular tengo debilidad por las vicarias y con el tiempo han estado más cercanas, creo que las relaciono con mi abuela paterna ya que las tenía al borde de la pequeña terraza de su casa de playa. Esas imágenes que guardamos tan nítidas, así como los olores… son exactamente como le ocurrió a Proust y la madalena remojada en el té: basta un segundo y aparecen los recuerdos. Ahí en la mente profunda y con la madre de mi padre me caló el olor del mar. Yo creo que ahí las flores se daban sin mayores problemas de cuidados, natura fuerte y a la vez sutil, también toxica.  Cuando veo hoy día mi piel cundida de pecas, me pregunto ¿a qué hora se gestaron? ¿genética familiar diríamos?, o será que en esos días de sol y playa a nadie le preocupaba las cantidades de manchas que pudieran estarse gestando.

Según dicen los dermatólogos, las manchas en natura son protección.  

Al no utilizar tan a conciencia los bloqueadores solares en ido tempore, y jugando por horas en los arenales, todo se explica. La protección venia de dentro.

Solo nos ponían una capa de toalla, (así se le decía), era un saco con apertura delantera sin mangas, hasta las rodillas.

 La salida de playa (como también se les decía) en mi caso tenía unas bolsitas laterales que vivían llenas de arena, desde entonces los moluscos bivalvos o pelecípodos me encantaban y cautivaban.  La tesis de licenciatura que escribí más adelante para cerrar mis estudios arqueológicos, fue un estudio de los moluscos que se encontraron en el sitio maya San Gervasio, Isla de Cozumel.

Trataba de ver en estos años la vida más ágil y certera.

Traía algunos malestares físicos, el talón de Aquiles conmigo ha sido el sistema digestivo y me cuidaba como mejor podía. Ni idea tenía entonces, del desenlace cuatro años más tarde de mi salud.  Cuando se habla del ser humano, siempre hemos escuchado decir, que es la única especie bendecida porque se puede ver a sí misma. Tener conciencia de nuestro ser, nos distingue, virtud del homo sapiens sapiens. Darnos cuenta de que es lo que somos, obviamente con las limitantes del caso. Lo bueno es que el aprendizaje de nuestra especie aún está en boga y no a todos llega por igual, saber con constancia en donde estamos parados y que es lo que vamos a vivir, no se devela claramente. Tampoco las certezas son tan profundamente claras, y eso nos evita muchas preocupaciones.

Tengo un interés especial en los Neandertales. Ellos fueron otra especie de humanos de los que no todo se sabe aún, están los paleontólogos en averiguaciones constantes. De lo que se ha descubierto en España en el yacimiento de Atapuerca, hay algo interesantísimo: el cráneo mejor cuidado y entero es prácticamente igual al de nosotros los sapiens, tienen todo para haber desarrollado un lenguaje articulado, completo. Estaré hablando de esto más adelante.

En aquellos días leí el libro: -Muchas vidas, muchos maestros-. Del autor: Brian Weiss. Un oportuno regalo recibido exactamente a tiempo.

 Leerlo, fue ante todo tener todos los sentidos bien abiertos para poder captar tanto lo que propone, como lo que uno tiene que digerir. Es un libro que no se puede leer en cualquier etapa de la vida, porque habremos de saber de antemano que habla de cosas en las que no todos estamos seguros de creer, por lo que hay que tener las creencias personales en una mano y la otra mano tenerla atada al oído mental.   

Lo que creo, es que, sí que es muy bueno leer hasta lo más novedoso o difícil que nos propone la vida, y tratar, de digerir ideas que aun pareciendo difíciles son producto de investigaciones de algunos de nuestros congéneres más capacitados. Hoy día, se ha avanzado mucho en el conocimiento de cómo se dan los procesos del lenguaje que, aun discrepando, cada ser humano y mucho mas los investigadores serios, merecen todo nuestro respeto. Lo que se comparte y divulga nos hace crecer.

 Tanto cuanto aprendamos a ser respetuosos del pensamiento de todos, de otros, más abierta estará la conciencia general y estoy segura que eso hace mucha falta para las renovaciones más urgentes de nuestra especie.

El asunto de que el alma humana vuelva a la tierra después de morir, cuando no ha terminados de cerrar los conocimientos en la vida encarnada, es la centralidad de este libro. Obvio que esto no es fácil de entender y tragar para muchos de nosotros. Asociamos el discurso de este médico con el concepto de reencarnar, yo creo que, si se llega a dar, abarca mucho más profundo que volver a vivir en otro cuerpo físico.

El poder de introspección de nuestro ser, es la clave, nos dice el Dr. Weiss, Mientras nos toca saber si nos quedamos en la siguiente dimensión o si volvemos… algunos seres humanos hoy día, hablan de las experiencias de casi muerte. Esto tiene niveles, pero de que hay casos en que todos los signos vitales se esfuman de una persona y ésta regresa a la vida física ya sea por rehabilitación asistida y a veces por el mismo organismo que reacciona, es un hecho comprobado. Varios médicos y especialistas así lo apuntan.

La mayoría de las personas que han vivido esta experiencia, dicen haber visto un túnel de luz. A quienes han vivido esto, la vida les cambia como voltear un calcetín.

Así sucede también cuando escuchamos y experimentamos cómo el conocimiento nos llega cuando estamos preparados, los maestros se pueden aparecer en cualquier momento de vida, en menos que canta un gallo.

 Se nos voltea la vida de cabeza y de pronto… ¿Quién nos dice que estamos en un nuevo camino de aprendizajes? Nadie. Baste tan solo hablar con quién lo ha experimentado. También sucede que cuando nos interesamos en algún tema, de pronto vemos todo respecto a eso mismo, se nos aparece en conversaciones, libros, revistas y mil maneras tiene la vida para darnos la lección que necesitamos.

En este momento, que tenía yo 55 (cincuenta y cinco años) veía o vislumbraba la entrada a la tercera edad con cierta lejanía y a la vez con bastante claridad. La estilista que me hacia los cortes de pelo me decía que si quería me podía disimular las canas poniéndome tintes mas castaños ¡como franjas…! - ¿Queeee? - le dije un día - ¿Disimular mis canas? - Eso nunca. Me las he ganado a pulso le gusten a quien le gusten, o no le gusten … eso no es mi problema. Mis canas honran a mi propia madre, y ella se acaba de ir de este mundo, ahora soy yo la que llevaré las canas con toda dignidad y gusto. A mi manera-.

Así también con esa actitud leí este libro, entrando a nuevos conocimientos que me encanta explorar. El prefacio nos regala una afirmación muy sana:

-Sé que hay un motivo para todo-, nos dice el autor con claridad. Y continua:  -Tal vez en el momento en que se produce un hecho no contamos con la penetración psicológica ni la previsión necesaria para comprender las razones, pero con tiempo y paciencia saldrán a la luz-. Creo que esto es muy sano realmente, saber que, aunque no todo nos lo podamos explicar de momento, como lo es la misma fe o los milagros del mundo, alguna cosa viviremos para emprender la hazaña de tener nuevos conocimientos.

Las vidas que vivimos los seres humanos nunca llevan un camino recto… mas sí, redondez.

La dialéctica, hace ya tiempo que lo ha explicado hasta el cansancio, para quienes quieren oír. Claramente nos dice que habremos de aceptar los tiempos de sequias. 

Existe, nos dice este autor, -El inconsciente colectivo- del que habló Carl Jung, es decir hay una mente que compartimos todos, sea de índole mas social o más cultural. El lenguaje es clave para estas percepciones compartidas.

Si de pronto, por poner un ejemplo, descubrimos que somos personas desconfiadas… no será que algo habrá en ese ¿gato encerrado? Explorar los porqués de las líneas que de pronto se perciben borrosas.  

Muy claro tenemos ya, que no podemos controlar todo, aunque algunos congéneres así lo desean, por inercias de la vida, más las líneas que forman las circularidades lejos de controlar, en realidad hablan de fluidez. Quienes somos creyentes sabemos que, al respecto, el saber tener como apoyo el -dejar en manos de Dios- las cosas, no es nunca desidia.  Permitirnos la simple idea llena de humildad de que no podemos resolver todo de momento, en todos los tiempos y asimismo dejar descansar la mente (como se hace con un cuadro que se está creando en la pintura o un texto que se redacta) eso es sabio.

Las experiencias de vida que tenemos no siempre se guardan en la mente vívidamente, no siempre son nítidas, mas a veces regresan para comprender mejor.

El propósito de la vida no es evitar la muerte, mas bien es recrear al ser y la vida evolucione. Cuando nos vamos, lo que hemos hecho queda en el mundo. Marca.

Nos dice Weiss: dentro de cada ser humano existe como un diamante enorme de mil facetas, algunas por la personalidad ya vienen pulidas, pero habrá otras que se pulen durante la vida, y esa es la tarea. (paraf.). Sea el camino de la religión o del conocimiento puro y llano, sea el camino de la ciencia ¿Quién lo dispone? la vida misma va dando la amalgama de las aperturas. Se forma la circularidad.

Lo emotivo a veces nos asusta. Creemos que todo se tiene que sentir, mas no es así, ni la misma religión es sentimiento, es más bien creencia aceptada, validada por convencimiento, aunque no todo se comprenda al mismo tiempo.

 ¿Qué sería de nosotros sin la fe?, hablo de fe en la vida, fe en nuestros padres y maestros, fe en las amistades, etc. En Dios, que, aunque no lo podemos ver si lo podemos experimentar.

La vida, ni es blanca ni es negra. Ya es hora de comprender mejor el sentido que juegan todos los colores en nuestra existencia. La redondez.

Creo que he mencionado que mis años medios se vieron afectados por tremendas migrañas. Había momentos que creía que eso no se acabaría. Gracias a mi familia y los médicos que oportunamente me trataron, esto fue llevado a buen puerto y fue superándose.

Buscaba el justo medio de todo. Había escuchado que cuando uno disfruta de más… se le puede tachar de ¿hedonista? y si uno es comedido, también se le puede tachar de apático. ¿en dónde vive la medianía? Es clarísimo que uno mismo la va develando. La buena circularidad no permite regodeos, todo se supera.

Vive en el alma el proyecto de vida. Los tiempos se van dando más bien al paso que es necesario para cada uno de nosotros, hagamos de las etapas asuntos de vida plena. Algunas veces es fuerte lo que se nos pide, a veces demasiado tupido, lo importante es que nada nos agobie.

Pensé en estos tiempos que las enseñanzas de la religión a la que pertenezco me agobiaban y que me habían limitado. No sabía que, de manos de mi propio hijo, más adelante (hoy día), todo eso volvería a mí con muchas más luces y enseñanzas. La humildad es básica para aceptar que en algunas lides no es fácil labrar, tampoco para los sacerdotes los es, la grey ha cuestionado demasiado.  La atención en las homilías ha bajado, ya no se escuchan para hacernos conscientes. (Continuará).

Referencia:

Muchas vidas, muchos maestros.

Brian Weiss.

Ed. Zeta.

 

 

 

 

 

 

viernes, 4 de julio de 2025

 

Día a día, es el reto. (16)

                                                 El mundo vive una confusión.

Benedicto XVI.

                                                 Estas palabras del expapa Benedicto, no podrían ser más sencillas y más claras, contundentes. Es tarea primordial aclarar toda confusión a nivel personal, mucho más en este momento del siglo XXI. Solemos creer que porque ya estamos en la madurez no tendríamos por qué tener alguna confusión y lo cierto es que no es así, habremos de tener claro que el pensamiento evoluciona y en estos tiempos lo hace mucho mas de prisa. Ese saber los porqués a nivel de vida diaria, da certidumbre. Los presbíteros en las iglesias invitan según los evangelios a abrir con objetividad los oídos para que las confusiones se aclaren.

Es verdad que hay que seleccionar y escoger lo que leemos. Si nos es posible, acercarnos a las fuentes, para los católicos ya hay variedad de biblias disponibles, que no son más que adelantos con explicación para comprender mejor.

 Volviendo a los renglones de Galicia, me encuentro con algunas líneas más. Esas manifestaciones de la cultura que observamos al salir de casa, son clave para crecer. Darnos cuenta de que la vida se resuelve siempre de diferentes maneras. Las librerías del centro histórico de Santiago, son muy acogedoras, pasarse horas deambulando entre libros, siempre es un deleite. Claro que hay momentos y momentos y hasta para lograr menos confusión, es bueno depurar los libros que ya deben tomar camino, donar, regalar, y los que conservamos disponerlos mejor tal vez por temas seleccionados para las retrospectivas. En estos momentos de la última etapa de la vida, a todos (creo yo) nos puede encantar rememorar, y los libros son maravillosos para eso mismo, aclaran las acciones. No solo es leer por leer.

Las pequeñas plazoletitas de Santiago tienen tanto sabor, que uno se estaciona hasta meditando un poco, sea junto a una sencilla fuente o… ¡a mirar se ha dicho! bueno, ni que decir que lo mío es observar el caminar y pasar del género humano. Si vemos especímenes interesantes es bueno ser más observadores y ver como cada ser lleva su propio ritmo.

¿De dónde sale tanta variedad interesante de nuestra especie? los hay caminantes que conversan mientras avanzan, quienes caminan con la cabeza como mirando mas al piso que de frente, otros que van de prisa como si de aligerar el paso se tratara… ¿en busca de herencia?  y como dijera mi abuela en las tardes de té: -ese caminar corriendo, no es el modo-. La terraza trasera de esas convivencias era amplia y al aire libre, redonda con balaustre francés así que peligros no había, era para no confundir el modo mas educado de conducirnos.

 En casa de mi abuela, con parsimonia se daban los mesteres del té vespertino.  Había concurrencia familiar. Mi abuela disponía con sencillez y elegancia y había hasta sillas pequeñas de petatillo para los niños. Mesita dispuesta, tacitas iguales a las de los adultos, más pequeñas. Iba grabando en mi memoria y escuchaba atenta las conversaciones de los adultos. Ya después, puedo decir que esas pequeñas tacitas modelo china azul me enseñaron y supe, que hay de herencias a herencias. Tengo algunas a buen recaudo. No tienen que ser grandes asuntos ni nada en especial lo que nos traiga buenos momentos a la mente y eso ha de bastar para dar un respiro de hondísima felicidad. Uno percibe luego los bemoles de heredar, como se dan las arrebatiñas en algunas familias, como si la vida se fuera en tomar cosas.

La mejor herencia es la que llevamos en la mente y que lleva lo que hemos compartido. Eso, creo yo, evitaría muchas de las confusiones que se dan hoy día.

 Los edificios, en particular el de la Catedral de Santiago, siempre guardando historias increíbles. Observar los grupos de velas encendidas (uno se acerca y enciende una) las personas van y vienen y de pronto todos quietos… ¡El botafumeiro va a comenzar su movimiento pendular! Tuvimos la fortuna de percibir y ver mecerse ese enorme y emblemático artefacto religioso, absorber esos olores mágicos del incienso y como el humo permea, como si fuera otro aspecto de la mística que marca en lo profundo, se queda con nosotros para toda la vida.

Visitamos el museo de la navegación, emblema de esta tierra de celtas que se movieron mucho por mar. Así también un pequeño museo sacro de artefactos de la iglesia y, por último y no menos importante, el museo de artes plásticas. A paso lento.

La comida tan especifica de cada región, aun dentro de los mismos lares gallegos es lograda con sabores únicos. Los platos de caldo tan parecidos a los nuestros y a la vez   tan diferentes. Algunos, como lo son los potajes que tanto disfrutamos en épocas de poco calor (porque obviamente aquí en el sureste no podemos hablar de épocas frías) y que ahí se resumen en principio como parte de la gastronomía de cada día.

El caldo gallego, es muy sencillo y lleno de sabor local y ni que decir el remate con las tartas, en particular la de Santiago y los diversos tipos de queso, el más emblemático: el de tetilla.

Mi marido desciende de gallegos llegados de A Coruña. Era obligado volver.

Nunca hice el camino de Santiago. Puedo decir que soy buena caminante, pero no para tanto. Una de mis mejores amigas lo ha hecho una vez y va para la segunda. Le admiro. Ya creo que esas cosas habremos de tomarlas con más calma dependiendo del carácter que nos habita. He hecho La Caminata de la Encarnación desde mi casa, porque dos de mis mejores amigas nacieron el 25 de marzo, y para rematar mi nieto también, así que esa caminata ha de estar presente.

Pasando a la libreta número 82, me topo con el fin de año del año 2009.

Había venido escribiendo sobre la importancia de estar en presente, era como un aprendizaje que se concretaba en mí misma, sabiendo que, aunque no es del todo fácil, cuando se logra es más bien estar alerta de lo que tenemos entre manos y en el aquí y en el ahora. Eso no borra nada de lo demás, tan solo lo hace más digno.  El pasado se revive para gozos y aprendizajes, siendo que el futuro se siente más llevadero, visualizado con más paz.

                                        Y cuando me di cuenta la Navidad ya estaba en la puerta. Era la primera Navidad sin mi madre, y algo me miraba a los ojos como diciendo: es cierre, pero también es apertura. ¿Cómo elegir alguno de los dos colores preferidos de esta época? Sabía, si me animaba con el verde, sería más esperanzador. Y así lo hice. Me dispuse a bajar las cajas correspondientes, habíamos salido varias veces de casa, había mucho que agradecer.

Entre otras cosas, me dispuse a arreglar algunos de mis papeles y librero. Ahí mismo entre algunas cajas escogidas me encontré con las capetas de las cartas que he recibido y guardado con cuidado y cariño y que fueron escritas a mano. Periódicamente me gusta releerlas. Muchas amigas que escribieron a mano mientras yo viví en la ciudad de México, (algunos años en los 60s y 70s que tomarán un sitio especial en estas redacciones) quedarán para la posteridad esas letras plasmadas con tintas únicas y expresiones llenas del valor de una época de quienes empuñamos la pluma.  Los distintos tipos de letra, la manera de expresarnos siendo todas muy jóvenes.  Dicen, que la escritura a mano aclara la mente, evita mucho la confusión. Ahí quedarán para la posteridad como un asunto emblemático de una época del mundo.

En lo personal, tengo debilidad por las plumas. Tengo varias plumas fuente y de todo tipo. Si algo me podría decir a mí misma que me hace realmente feliz es: estar en una papelería y observar los miles de plumas que hoy día se despliegan en los anaqueles. Quiero probar todas. Algunas veces lo hago con algunas que llaman mi atención. En estos días que sigo redactando las libretas de vida, todas a mano, utilizo las plumas fuente. En particular me gusta mucho una de la marca Lamy color azul y tinta azul, adquirida en Paris y que se ha vuelto la preferida.

En estos dias leí un libro titulado: -Donde el corazón te llevé- de Susana Tamaro. Magnifica obra. Habla de reencuentros. Algo muy significativo y valioso en nuestras vidas. Me lo regaló un buen amigo.

                                                                 No sé si les pase a ustedes lo que, a mí, pero las épocas del año me son muy significativas. El hecho de percibir en verdad con cierres y aperturas muy puntuales los ciclos. En lo personal (creo haberlo mencionado) no soy muy afecta a cocinar, a pesar de que en casa de mis padres la cocina fue eje central de la vida de relación y las sobremesas eran eternas, a mí no se me dio. Cuando entro a la cocina, es para resolver algo con rapidez y claridad de lo que haré. He de decir que, aun así, cuando me toca hacer el pavo navideño lo gozo muchísimo, porque es un hecho que a mi hija le encanta cocinar, y con ella me animo.

 Cada que podemos ahí nos encontramos entre tablas de picar y cuchillos elegidos para cada corte, la papaya no puede oler a cebolla.

Nunca puede faltar un buen delantal y ni que decir la parsimonia para no cortarnos un dedo. He de decir que a menudo me lastimo en la cocina, asunto inevitable.

Este año les escribí una pequeña carta a todos mis amigos de: E mails:

-Amigos y amigas, abrir el corazón es algo grande.

Uno lo hace en fin de año y cuando la vida lo amerita.

Brindo por el cielo perpetuo de tu bella amistad y vaya mi gratitud a tu solo existir.

Deseo que tu diario vivir sea como un rio de agua dulce, de corrientes tenues y sencillas que vayan sorteando los encuentros de rocosas situaciones.

Que tu vida corra entre laderas verdes de grandiosa esperanza, con magna sencillez.

Si has de desembocar al mar, extiende tu mirar a lontananza, que esa infinitud sea de gozo, la gran masa del océano nos ayude a comprender que la vida es bella, y que ahí está la naturaleza para nuestro disfrute.

Deseo que toques con tus dones humanos maravillosos a quienes se acerquen a ti.

Sean tus días remansos de paz.

Se expanda tu vida, como se extienden las olas de reventar blanquísimo, con esas sonrisas de blancura que abarcan el ancho mar.

Si tus olas llegan a las blancas arenas de playas límpidas, que encuentres remansos de sabiduría al extender tu vida en estos días de cierre.

Toma la arena entre tus dedos, siente siempre el valor tan grande de estar vivo, y se renueve el hacer con tus manos y tu espíritu-.MJ.

También, tuve el tupé, de escribirme a mí misma. Había venido conversando con mi marido que importante es ser amigos: uno mismo de uno mismo.  Vernos como los seres que mejor nos acompañamos.

 Y así fue como me dije:

-El año casi ido

Le veo partir sin reparo.

Solo pienso en decirle adiós,

Porque ¡se tiene que ir!

¿Qué vale la pena llorar? ¿Si la vida ha donado más de lo esperado?

¡Todos habremos de irnos… ¡Si es que ya vamos llegando a Pénjamo!

¿Y las cupulas, ¿será que todos las tenemos tan visibles?

Éstas, no siempre se vislumbran claras.

El amor, ronda.

La vida misma nos hace cosquillas al corazón.

Estamos en momentos más fríos del clima acostumbrado, los vientos.

El tiempo, ¡fue hecho para tener alas!

Si vuela,

Que lo haga al ritmo elegido.

Aunque veamos un año más marcharse,

El camino es propio y es divino.

Y, como dice el pueblo gallego:

Veámonos como un remate más, y nunca como un final-. MJ.

Llega de pronto el siguiente cuaderno. Es el numero 83 (ochenta y tres), estamos hablando del año 2010 y así también lo dejaré descansar para comenzar el próximo texto en ese momento. (Continuará).